La fiebre inmobiliaria que vive Madrid llega a los sindicatos. Concretamente al patrimonio inmobiliario que, aunque no es propiedad de las centrales sindicales sino del Gobierno, éstas tienen un acuerdo para su uso gratuito regulado a partir de una ley de 1986. A través de esta se formalizaba la cesión, que les había sido sustraída por el Franquismo tras la Guerra Civil (especialmente sangrante fue la apropiación de edificios de UGT y CNT, ya que CCOO no existía).

Aprovechando la burbuja del ladrillo en la capital, desde el año pasado el Ministerio de Empleo quiere hacer caja con ese patrimonio, siempre en base a dicha ley, que tiene ya 32 años. Por eso el departamento que tutela Fátima Báñez se lanzó a subastar dos emblemáticos edificios, uno situado en el Distrito de Salamanca que utiliza UGT y otro en el privilegiado barrio de Conde Duque cedido a Comisiones Obreras (CCOO).

Una de las subastas fallidas está en el barrio de Salamanca y la otra en Conde Duque

En el primer caso, la subasta del inmueble de UGT ha quedado desierta. Y en el segundo, nunca llegó a salir a subasta ni a publicarse en el BOE a pesar de que había varias empresas interesadas, según ha sabido El Independiente.

«El inmueble situado en la calle Maldonado 51, del que es titular el Estado a los fines de la Ley de Patrimonio Sindical, fue sacado a subasta pública en 2017 y quedó desierta», explican en el Ministerio de Empleo sobre la sede de UGT, cuya subasta adelantó en octubre pasado El Confidencial. «Sobre los motivos por los que no se presentó oferta alguna», agrega el ministerio, «no nos corresponde hacer conjeturas».

Empleo reconoce que no hubo ofertas. «No nos corresponde hacer conjeturas»

Fuentes empresariales apuntan al «elevado precio de partida» en la subasta del edificio de Maldonado. Como publicó el BOE el 26 de octubre de 2017, la licitación arrancaba en torno a los 8,5 millones de euros. 8.448.704,51 euros, concretamente. Eran 2.300 metros cuadrados de oficinas repartidos en siete inmuebles en pleno corazón de Salamanca, el distrito con el metro cuadrado más grande de España. Hoy fortunas colombianas, venezolanas y mexicanas han aterrizado en el en busca de pisos de lujo.

«Por otra parte», finaliza la respuesta ministerial, «el inmueble situado en la plaza de Cristino Martos, 4, en Madrid» que pertenece a CCOO «no ha sido sacado a subasta. Asimismo, le informo de que no tiene amianto». Este inmueble lleva años vacío. «En teoría lo abandonamos porque necesitaba una reforma ya que podía tener aluminosis», confirman portavoces del sindicato.

El de CCOO nunca llegó a licitarse. «No estábamos de acuerdo», dicen en el sindicato

Las mismas fuentes de CCOO consultadas confirman que «hace aproximadamente un año y medio» el equipo de Fátima Báñez quiso sacar a subasta ese patrimonio. «Pero nunca se llegó a licitar y nosotros no estábamos de acuerdo». En teoría, una comisión tripartita compuesta de Gobierno, centrales sindicales y patronal tiene que llegar a un acuerdo para trasladar a las organizaciones que ocupan los inmuebles. «Y cambiar Cristino Martos por otro sitio no nos garantizaba ingresos suficientes, según los cálculos que hicimos».

Hubo interesados. Este medio ha hablado al menos con dos empresas. «Teníamos preparado el proyecto y todo y a última hora, Empleo se echó para atrás», lamentan en una de las promotoras.

Se trata de patrimonio que pertenece al Estado y que usan en exclusiva las organizaciones

La Ley de 1986 establece que la enajenación o venta de los inmuebles que pertenecen al Patrimonio Sindical Acumulado tiene que hacerse por subasta vía el Ministerio de Trabajo (ahora Empleo) cuando su valor, según tasación pericial, no exceda de 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros). El Gobierno puede hacer lo propio si el valor no rebasa los 24 millones de euros. Actualmente, en el listado de «inmuebles en gestión de venta o permuta» solo se reconoce el de Maldonado, además de otros tres en el resto de España: Valdés (Asturias), Bande (Ourense) y Santurce (Vizcaya).