El banco digital WiZink, hasta la caída de Popular su socio en la gestión de tarjetas de crédito, acaba de lanzar la campaña CrediMas. Hasta final de este mes, ofrece préstamos preconcedidos, a través de una ampliación de la línea de crédito de la tarjeta, por importe entre 800 y 7.600 euros a un plazo de entre 6 meses y 5 años, con un interés del 5% TAE.

La firma controlada por el fondo americano Värde -que en marzo anunció la compra del 49% que poseía Santander, heredado de la adquisición de Popular– ofrece a algunos de sus clientes un tipo de interés muy por debajo del que aplican sus competidores. Una tasa del 5% supone pagar unos intereses un 43% por debajo de los que exige de media el resto de entidades españolas del 8,90%, según los últimos datos del Banco de España, referentes a operaciones realizadas en abril.

WiZink está especializado en crédito y ahorro, productos que representan cerca del 90% de los ingresos totales del banco. La entidad gestiona más de 3.000 millones en saldos de tarjetas de crédito en España y Portugal, y otros 3.000 millones en depósitos y cuentas de ahorro. Cuenta con más de dos millones de clientes y es uno de los líderes en el mercado de crédito revolving (crédito vinculado a la tarjeta) en España y Portugal.

Ofrece una ampliación de la línea de crédito de la tarjeta, por importe hasta 7.600 euros a 5 años

Con la nueva campaña, WiZink alimenta el boom que vive el crédito al consumo. El auge de este producto ha provocado que el ahorro de las familias españolas esté en mínimos de una década con una tasa de ahorro de los hogares del 5,7% de la renta disponible, nivel inferior a los años pre crisis. Las familias de la zona euro ahorran, de media, el doble, señala la agencia de calificación crediticia Moody’s en un informe.

“Los volúmenes de concesión de préstamos al consumo continúan creciendo, con muchos hogares adoptando decisiones de compra que habían postergado en los años de crisis”, sostenía Antonio Tena, Vice President y Analista Senior de Moody’s.  “Además, la banca encuentra atractivo este negocio, que le permite aplicar en esta modalidad de préstamos unos tipos de interés superiores a los que aplica en préstamos hipotecarios”.

El fuerte incremento del crédito al consumo está en punto de mira del Banco de España, que ya ha advertido sobre los riesgos que puede suponer para la economía y el sistema financiero su crecimiento desmedido.

En el primer trimestre del año, las entidades financieras concedieron a las familias 7.909 millones de euros para este fin, el mayor volumen desde el arranque de 2009, cuando la crisis comenzaba a desplegarse en España con toda su virulencia. En el conjunto de 2017, la cifra ascendió hasta 29.390 millones, un importe sin precedentes hasta, precisamente, hace ocho años, cuando la banca concedió a los particulares financiación al consumo por 31.754 millones, según datos del Banco de España.

Aun así, la concesión de créditos para la compra de coches, televisores y demás bienes de consumo queda lejos de la registrada en los años previos a la crisis. En 2007 y 2008, cuando España todavía presumía de una economía sólida y un sistema financiero robusto, pese a las turbulencias en EEUU, los hogares recibieron financiación para consumir por 55.180 y 41.960 millones de euros, respectivamente.