EconomíaPrimer toque de atención del Banco de España a Pedro Sánchez

La debilidad del Gobierno pone en peligro la reducción del déficit y la confianza de los inversores

Anticipa que el IPC alcanzará el 1,9% en 2018, con lo que los pensionistas volverán a perder poder adquisitivo

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La debilidad del Gobierno pone en peligro la reducción del déficit y la confianza de los inversores
Sede central del Banco de España en la plaza de Cibeles en Madrid

Sede central del Banco de España en la plaza de Cibeles en Madrid. Banco de España

Resumen:

 

El Banco de España ha publicado este viernes sus proyecciones de crecimiento económico y desempleo para el horizonte 2018-2020, en las que apenas refleja cambios respecto al escenario dibujado el pasado mes de marzo. Sin embargo, la institución que ahora gobierna Pablo Hernández de Cos en sustitución de Luis María Linde introduce en el documento un primer aviso al Gobierno de Pedro Sánchez.

Advierte de que “la actual fragmentación parlamentaria puede dificultar el proceso de consolidación presupuestaria y la adopción de reformas que aumenten el potencial de crecimiento de la economía”, a lo que añade que “la ausencia de avances en ambos frentes puede comportar efectos adversos sobre la confianza de los agentes”.

De esta forma, el banco emisor advierte de que la capacidad de crecer y la senda de reducción del déficit y la deuda pública de España se pueden truncar en los próximos trimestres por la dificultad de alcanzar acuerdos parlamentarios de un Gobierno que cuenta solo con 84 diputados y en el que el resto de las fuerzas están muy repartidas. También su imagen positiva de cara a los mercados.

El Banco de España ha publicado este viernes sus proyecciones de crecimiento económico y desempleo para el horizonte 2018-2020, en las que apenas refleja cambios respecto al escenario dibujado el pasado mes de marzo. Sin embargo, la institución que ahora gobierna Pablo Hernández de Cos en sustitución de Luis María Linde introduce en el documento un primer aviso al Gobierno de Pedro Sánchez.

Advierte de que “la actual fragmentación parlamentaria puede dificultar el proceso de consolidación presupuestaria y la adopción de reformas que aumenten el potencial de crecimiento de la economía”, a lo que añade que “la ausencia de avances en ambos frentes puede comportar efectos adversos sobre la confianza de los agentes”.

De esta forma, el banco emisor advierte de que la capacidad de crecer y la senda de reducción del déficit y la deuda pública de España se pueden truncar en los próximos trimestres por la dificultad de alcanzar acuerdos parlamentarios de un Gobierno que cuenta solo con 84 diputados y en el que el resto de las fuerzas están muy repartidas. También su imagen positiva de cara a los mercados.

Esto algo que ya venía advirtiendo, por otro lado, al advertir “la orientación algo más expansiva de la política fiscal que se desprende de los Presupuestos de 2018“, que previsiblemente se aprobarán en julio y que incluyen, entre otras cosas, un importante incremento del gasto en pensiones.

En este sentido explica que el descenso del déficit de las administraciones públicas en términos del PIB tendrá su origen, esencialmente, en la prolongación de un crecimiento económico que aún conserva su inercia, puesto que “se prevé un empeoramiento del saldo estructural, como consecuencia de la orientación expansiva de la política fiscal, especialmente en los dos primeros años del horizonte de proyección”.

Es decir, que el denominador del déficit, el que tiene que ver con el volumen de la economía, crecerá y absorberá un deterioro del desfase presupuestario real provocado por una menor contención del gasto frente a los ingresos.

El crecimiento se mantiene pese a la menor demanda

Pero, el Banco de España, que habla de inercias y prevé una prolongación de la fase expansiva actual, también proyecta una moderación del crecimiento del PIB hasta 2020 debido, entre otras cosas, al reciente encarecimiento del petróleo, la desaceleración de los mercados exteriores y el menor empuje de la política monetaria del BCE.

Concretamente, el nuevo escenario de proyecciones macroeconómicas del Banco de España anticipa un crecimiento del PIB del 2,7% en 2018, del 2,4% en 2019 y del 2,1% en 2020. Respecto a los resultados del mes de marzo, estas previsiones solo recogen un mayor crecimiento del PIB de una décima el próximo año.

El Banco de España incorpora a estos cálculos la previsible moderación de la demanda interna que en parte se verá parcialmente contrarrestada por las rebajas fiscales que se incluyen en los Presupuestos de 2018, cuyos efectos empezarán a desplegarse en el tercer trimestre del año y que se prolongarán en adelante (de ahí la revisión al alza de 2019).

En este contexto, la generación sostenida de puestos de trabajo propiciará descensos adicionales de la tasa de paro, que a finales de 2020 se situaría algo por encima del 11%.

¿Por qué cae el consumo si se crea empleo?

En detalle, el informe señala que dichas rebajas fiscales (y la subida de las pensiones, especialmente de las mínimas) impulsarán los ingresos de los hogares con menores niveles de renta, que son aquellos cuya propensión a consumir es más elevada, de modo que las rentas adicionales tenderán a trasladarse al gasto en bienes y servicios “en una proporción relativamente elevada” .

En todo caso, al igual que hiciera en marzo, el Banco de España continúa proyectando una “moderación gradual” del consumo debido a que las rentas de los hogares crecerán en términos reales hasta 2020, pero descansando sobre una aceleración de los salarios reales, frente a la ralentización del empleo. Y es que la literatura económica muestra que la propensión a consumir es menor cuando el incremento de las rentas laborales procede de un aumento de los salarios reales que cuando tiene su origen en la creación de puestos de trabajo.

Además, a este factor se sumará a que los hogares entenderán a incrementar su ahorro, después de haberlo reducido a niveles históricamente bajos en 2017, y  al paulatino agotamiento de las decisiones de gasto en bienes duraderos que se habían incrementado con la recuperación.

De cara al exterior, el Banco de España avisa de que una eventual escalada del proteccionismo en EE.UU. podría afectar al dinamismo del comercio y de la actividad a escala global “e impactar negativamente en la economía española, cuyas exportaciones han constituido un soporte esencial del crecimiento a lo largo de la recuperación”.

También cabe la posibilidad, añade, que la incertidumbre acerca de las decisiones de política económica que pudiera adoptar el nuevo Gobierno italiano pudiera dar lugar a nuevos episodios de tensiones en los mercados financieros del área del euro.

Las pensiones volverán a perder poder adquisitivo

Por otro lado, el Banco de España da por hecho que al escalada de los precios del petróleo elevarán el IPC hasta el 1,9% en 2018, antes de que se reduzca al 1,7% en 2019 y al 1,6% en 2020.

De cumplirse estos vaticinios, las pensiones volverán a perder poder adquisitivo, puesto que el Presupuesto para 2018 recoge, no una subida en línea con el IPC, sino sencillamente del 1,6% para este año, tres décimas menos que la previsión de crecimiento de los precios.