La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha cargado este lunes contra la decisión del PP de retrasar el debate presupuestario en el Senado para presentar enmiendas a sus propios Presupuestos de 2018 que castigan al País Vasco con una recorte del gasto en más de 30 millones de euros. Montero ha especulado con que estas enmiendas sean una respuesta al apoyo del PNV a la moción de censura y ha lamentado que estos cambios, de ser aprobados, supondrán una mayor demora en la tramitación de las cuentas anuales.

Primero ante los medios de comunicación y después durante su intervención en el Pleno del Senado para debatir los cinco vetos presentados a las cuentas –Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y Bildu–, en la que la bronca entre los senadores del PP y los PSOE ha interrumpido en varias ocasiones sus palabras, Montero ha asegurado que la maniobra de los ‘populares’ “no tiene sentido”.

“No voy a entrar en conjeturas, prefiero volcar las energías en la política de las cosas”, ha dicho, para añadir, sin embargo, que es “difícilmente comprensible que la misma mayoría que los aprobó ahora las enmiendas si no es para buscar complicaciones”. “Tenemos que dejar de hacer cosas que los ciudadanos no entienden […] el tiempo de la soberbia ya pasó”, ha añadido.

Este enfrentamiento es el resultado de una “situación inédita”, en palabras de la ministra de Hacienda, en la que un Gobierno, el de Pedro Sánchez, se ha visto en el Senado rechazando su facultad para retirar los Presupuestos heredados para defender su continuidad, al tiempo que considera “lógico” que otros grupos de la oposición sí presenten vetos.

Porque tal y como ha explicado la ministra de Hacienda, el hecho de que el PSOE haya decidido empezar a gobernar con las cuentas del PP, que vetó en el Congreso, “no es una renuencia ideológica”, sino una forma de “avanzar y desbloquear la parálisis política”, para poder ponerse manos a la obra cuanto antes con la tramitación de los Presupuestos para 2019. Esa ha sido la justificación que ya había avanzado hace días el propio presidente del Gobierno.

“Responsabilidad”, ha sido una de las palabras más pronunciadas por Montero, para ahondar en que si se retiraran ahora los Presupuestos para volver a tramitarlos, el resultado, en el mejor de los escenarios, sería su aprobación a final del año, con el ejercicio acabado. “Entonces los Presupuestos serían tan magníficos como ineficaces”, ha zanjado.

El posible retraso de los Presupuestos

Sin embargo, aún hay riesgo de que se demore un poco más la aprobación de los Presupuestos. Una vez finalizado este lunes el plazo para presentar enmiendas parciales, Unidos Podemos ha registrado 2.300; ERC y PdeCAT han presentado más de 900 y Compromís más de 800. En total, 5.388 enmiendas, a las que se sumarán las que ha presentado el PP, que aún no ha adelantado su número exacto.

Por su parte, los partidos que apoyaron las cuentas del PP en el Congreso (Ciudadanos, PNV, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y Nueva Canarias) han mantenido su respaldo y no han presentado enmiendas parciales. Tampoco ha registrado enmiendas el PSOE.

Cuando todo el proceso de depuración de enmiendas haya terminado, los Presupuestos pasarán por una sesión plenaria el lunes 18, o a más tardar el martes 19, en la que se votarán las enmiendas que queden vivas y se pondrá fin a la tramitación de las cuentas en el Senado.

Dado que previsiblemente prosperarán las enmiendas del PP ante la abultada mayoría que ostenta en el Senado, las cuentas regresarán al Congreso en lugar de quedar finiquitadas en la Cámara Alta. De nuevo en el Congreso, se deberá votar si los Presupuestos ven finalmente la luz con los cambios incorporados en el Senado o si se aprueban definitivamente en su versión inicial.

Los Presupuestos de 2019, más sociales

Sea como fuere, una vez justificada su postura ante los Presupuestos de 2018, Montero ha avanzado que en apenas una semana el Gobierno presentará el techo de gasto para el próximo año, un paso necesario, ha insistido, para que el resto de administraciones también puedan elaborar sus cuentas anuales.

Sobre los próximos Presupuestos, la ministra de Hacienda ha asegurado que “pondrán el acento en las políticas sociales, el impulso de un nuevo modelo económico solidario, equitativo y para el progreso”, al tiempo evitarán “que las pensiones se resientan”, eso sí sin aclarar si se vincularán al IPC.

Dicho esto, Montero ha admitido que el Gobierno “va corto de tiempo” y que “habrá que hacer la cuadratura del círculo”, para encajar unas políticas con más gasto social con el cumplimiento de la senda de consolidación fiscal que impone Bruselas. Sin embargo, ha asegurado que el PSOE ya lo ha hecho antes y que, en todo caso, el secreto radica en poner el gasto “en lo realmente importante”.

Ajustes para cuadrar la multiplicación de ministerios

Por otro lado, Montero ha deslizado ante la prensa que el Gobierno tendrá que hacer “ajustes” en el Presupuesto de 2018 de poca cuantía para poder cuadrar el incremento del gasto procedente de la puesta en funcionamiento de cuatro nuevos ministerios.

Según ha dicho, se trata de retoques que no requerirán enmiendas y que serán de escasa cuantía.

La defensa del PP

En su defensa, el senador del PP, José Manuel Barreiro, ha acusado a Montero de falta de transparencia al no aclarar ni someter a votación cómo financiará esos cuatro nuevos ministerios con el mismo presupuesto. “Estamos debatiendo un presupuesto apoyado en una estructura de Gobierno diferente”, ha recordado.

Dicho esto, ha reprochado a Montero su supuesta “soberbia y prepotencia” al pedir el voto en contra de unos Presupuestos, cuando ni siquiera los apoya. Además, ha justificado las enmiendas del PP a los Presupuestos señalando que son una forma de reconducir las cuentas a un lugar al que las habrían conducido si no hubieran tenido que pactar con un PNV que les ha traicionado. “Eso es coherencia”, ha sentenciado.