PDeCAT, EH Bildu, ERC y Compromís registrarán hoy sendos vetos al proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2018 en el Senado porque consideran que no responden a la desigualdad y que incluso la «cronifican».

De esta forma sigue abierta la posibilidad de que las cuentas no prosperen y sean devueltas al Congreso, si bien es una posibilidad a estas horas remota porque ni el PP prever torpedear sus cuentas ni el PSOE se embarcará en una tramitación más compleja.

Además, el PNV no ha presentado veto después de que diera su apoyo a las cuentas en el Congreso y tras poner como condición a su voto a favor de la moción de censura del PSOE el mantenimiento de las cuentas del PP.

Así es que, si no hay cambios de última hora, el Senado tumbará estos cuatro vetos y no se introducirán enmiendas parciales, de forma que el proyecto de Ley será definitivamente aprobado en la cámara alta antes de que acabe el mes de junio.

El veto general presentado por el PDeCAT argumenta que los Presupuestos no incluyen un nuevo modelo de financiación autonómica, ni dan respuesta a las demandas políticas, económicas y sociales de Cataluña. Recuerda la tardanza en presentar los Presupuestos, motivada por la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, así como la debilidad del Ejecutivo de Mariano Rajoy a causa de la sentencia del caso Gürtel, informa EFE.

Además, el PDeCAT critica que el cumplimiento de los objetivos de déficit se haga a costa de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales, mientras que el Estado y la Seguridad Social no cumplen los horizontes marcados.

PDeCAT echa en falta que los Presupuestos aborden la financiación autonómica

ERC utiliza el mismo argumento para presentar su veto ya que minimizan la inversión en Cataluña, a la par que buscan la recentralización del Estado y consolidan las desigualdades sociales. La distribución de las inversiones supone, en su opinión, más discriminación y consolidan una apuesta por el centralismo.

EH Bildu también ha presentado veto a las cuentas en el Senado por considerar que los Presupuestos «cronifican» la desigualdad y tienen como grandes beneficiados la inversión en infraestructuras, los gastos en defensa, la Casa del Rey o los servicios secretos.

El veto de Compromís argumenta que los Presupuestos no se han elaborado con «visión de repartir el dinero de todos en las necesidades de todos», sino para pagar bancos, rescatar autopistas, financiar a empresas de armamento o «partidos mercenarios que venden su voto a cambio de inversiones territoriales».

El documento contiene una extensa argumentación contra la corrupción -en la que se incluyen varios fragmentos de la Biblia-, una de las principales motivaciones de su rechazo a las cuentas.