El Ministerio de Fomento ha anunciado una decisión trascendental para las carreteras de alta capacidad de pago que ninguno de los tres últimos ministros del PP (Ana Pastor, Rafael Catalá e Íñigo de la Serna) se atrevió a adoptar de manera irresoluble: la gratuidad para los conductore de hasta mil kilómetros de peajes, concentrados mayoritariamente en el litoral mediterráneo.

«Vamos a ser coherentes con nuestros compromisos», ha dicho Ábalos en una entrevista El País, y las propuestas que hemos planteado en el Congreso y en el Senado para que estas autopistas se incorporen a la red pública a partir de su vencimiento y se liberen de peaje».

El PSOE se comprometió hace dos meses, cuando no había prosperado aún la moción de censura de Pedro Sánchez, a quitar el peaje de la AP-7 a su paso por la Comunidad Valenciana. Ábalos milita en el PSPV, la rama valenciana del PSOE que reclama no volver a prorrogar ni a adjudicar la concesión a otras empresas.

No son los únicos peajes: Cataluña es la comunidad que más vías de alta capacidad de pago tiene. Además de peajes autonómicos, por esta región pasan la AP-7 y la AP-2. También entraría en la gratuidad el tramo Vitoria-Burgos (AP-1) y el Sevilla-Cádiz (AP-4), cuyos usuarios reclaman hace tiempo el levantamiento de la tasa por poder circular al considerar que ambas están lo suficientemente amortizadas tras más de medio siglo de uso.