Los problemas de la migración tecnológica de la plataforma del banco británico TSB están pasando factura a su relación con su matriz, el banco Sabadell. Tanto que algunos de los directivos de la filial están planteándose si tiene sentido que TSB siga formado parte del grupo español, de acuerdo con varias personas cercanas a las compañías que cita Financial Times. 

En el fondo del conflicto está el papel dominante que Sabis, el proveedor interno de tecnología de Sabadell, jugó en la fallida actualización de la plataforma. Dejó a cientos de miles de clientes imposibilitados de acceder a sus cuentas bancarias y puso en el punto de mira al consejero delegado Paul Pester.

El propio Pester explicó a los diputados de Reino Unido en una carta el mes pasado que el banco estaba buscando internalizar su infraestructura de IT de Sabis. De este modo, rompería el principal vínculo operacional de TSB con su propietario y facilitaría cualquier separación futura, dijeron tres personas cercanas al banco al rotativo británico.  “Claramente lo mejor sería que Sabadell vendiese TSB”, señaló una de las fuentes.

Sin embargo, firmas de inversión como Alantra, vinculada a Sabadell por asesorarle en varios procesos de venta de activos tóxicos inmobiliarios, descarta de plano esta posibilidad. “No daríamos credibilidad al artículo en el Financial Times“, asegura en una nota a sus clientes el equipo de análisis de la firma.

Este departamento, que trabaja de forma independiente al área de M&A (fusiones y adquisiciones), que es la que asesora a Sabadell en sus transacciones, explica que “Sabadell compró TSB en el Reino Unido en 2014, y la razón estratégica fue doble: ayudar a diversificar fuera de España, y crear valor a través de sus mayores capacidades tecnológicas. Los méritos de la diversificación internacional se cuestionaron después del referéndum Brexit, y la creación de valor a partir de las sinergias de IT está por verse. Dicho esto, TSB no suma mucho a Sabadell”.

“Creemos que el momento no es el adecuado para una venta completa. En nuestra opinión, Sabadell necesita, primero, solucionar los problemas en la franquicia de TSB y mejorar los retornos, antes de considerar una venta”, añaden.

Reemplazo en la dirección

Los problemas de la migración han dejado al consejero delegado de TSB en una posición precaria, hasta el punto de que el Tesoro británico pidió su reemplazo el mes pasado, una decisión sin precedentes.

Por su parte, el presidente de TSB, Richard Meddings, dijo recientemente al comité del Tesoro que el banco solo había resuelto alrededor del 30% de las quejas que había recibido en las nueve semanas transcurridas desde que comenzaron los problemas.

Un alto cargo cercano a la situación dijo: “El futuro de Pester depende de los progresos del esfuerzo de las compensaciones”.

La misma fuente señaló que durante el período de nueve semanas la compañía había pagado dos millones de libras en compensación a los clientes incomodados, y 12 millones adicionales para compensar a las personas que fueron defraudadas debido a fallos en el sistema.

Se espera que TSB publique cifras oficiales sobre cuánto le han costado los problemas cuando publique los resultados del segundo trimestre a fines de este mes.

Sabadell pagó 1.700 millones de libras para hacerse con TSB en 2015, menos de dos años después de que se deshiciese de Lloyds Banking Group como una condición de su crisis de rescate.

Según Financial Times, Sabadell era considerado un posible consolidador del sector financiero en el Reino Unido, pero sus problemas recientes le habían hecho perder la oportunidad de competir por adquirir Virgin Money, que ahora está siendo adquirido por su rival CYBG. Con esta operación, el grupo supera a TSB como el quinto prestamista más grande del país.

En esta tesitura, los banqueros de inversión en la ciudad de Londres han comenzado a especular sobre si Sabadell estaría dispuesto o podría mantener el negocio a largo plazo, explica el rotativo financiero.