El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este martes en el Pleno del Congreso de los Diputados con un discurso renovador en el que ha planteado como principales retos, no solo la cuestión independentista catalana, sino también la recuperación del sistema público de pensiones.

Al respecto ha planteado que diversas iniciativas aprobadas en la Cámara Baja han «marcado el camino» para que las pensiones crezcan en línea con el coste de la vida, es decir, con el IPC, por lo que ha asegurado que su apuesta por volver a indexar el sistema público de pensiones ya no es una propuesta de oposición, sino de Gobierno.

Con este objetivo, Sánchez ha tendido la mano al resto de fuerzas políticas para «construir un nuevo Pacto de Toledo», que articule medidas de largo plazo, bajo la premisa de que el Gobierno es el que tiene que «gestionar» la actual situación de las pensiones, pero el resto de los partidos debe ser «corresponsables».

Dicho esto, con esa visión de largo plazo, ha indicado que su proyecto social apuesta por «reconducir la gestión de la Seguridad Social» haciéndolo compatible con la «suficiencia de las pensiones» y la mejora de la protección social.

Para ello, ha avanzado que planteará medidas para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres (y también unificar permisos o excedencias), pero también para aumentar la natalidad, mejorar la sanidad, la educación y promover el retorno de emigrados. «Todo eso es fortalecer la Seguridad Social», ha dicho.