La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, se ha marcado como principal objetivo en materia de pensiones devolver el equilibrio a las cuentas de la Seguridad Social antes del año 2023, momento el que empezarán a retirarse los hijos del baby-boom y las costuras del sistema se tensarán al máximo.

En cifras, si en 2017 se superó la barrera de los nueve millones de pensiones en el año 2050 el Gobierno espera que la cifra alcance los 14,4 millones, aproximadamente cinco millones más.

“Así que tenemos la obligación de equilibrar las cuentas de la Seguridad Social hasta 2022 o 2023 para que cuando llegue el impacto del baby-boom tengamos un sistema lo más saneado posible”, advertía este jueves durante su primera comparecencia en la comisión del Pacto de Toledo.

Se trata de un objetivo ambicioso, no solo porque el déficit de la Seguridad Social alcanzó los 18.800 millones de euros en 2017, sino porque el Gobierno quiere compatibilizar su absorción con una vuelta a la subida anual de las pensiones de acuerdo con el IPC.

Para lograr la aparente cuadratura de este círculo, Valerio ha asegurado que la solución no debe proceder tanto del lado del gasto, como del de los ingresos. Según Valerio, el gasto en pensiones públicas en España ronda el 10,5% del PIB, por debajo de la media de la UE, por lo que “el gasto en pensiones no está disparado ni muchísimo menos”.

Por el contrario, en su opinión la bonanza económica no está llegando a las arcas de la Seguridad Social en la medida que debería. “El crecimiento económico se tienen que notar en el sistema público de pensiones”, ha resumía.

Así es que, no solo para pagar las pensiones, sino para mejorar su acción protectora en todas sus vertientes -mejorar la cobertura a mayores de 52 años o reducir la brecha de género entre jubilados y jubiladas-, el Gobierno ha diseñado un plan de incremento de ingresos.

Cinco claves para aumentar los ingresos de la Seguridad Social

Se trata, en términos generales, de cinco claves que comienzan por asumir que, se haga lo que se haga, será necesario pagar parte del sistema por la vía mayores transferencias del Estado.

  1. Impuestos: La ministra de Trabajo “no es razonable” prever que las pensiones se pagarán en adelante solo con arreglo a las cotizaciones sociales. “No va a ser suficiente”, asegura. Por ello, Valerio confirmó ante el Pacto de Toledo que el Gobierno pretende buscar “alternativas” para aportar ingresos tributarios –impuestos finalistas como el previsto sobre la banca, pero no necesariamente-para dejar de recurrir a préstamos del Tesoro. “Estamos estudiando cómo hacerlo”, dijo.
  2. Mejores carreras de cotización: Otra vía para transferir recursos del Estado a la Seguridad Social sería la mejora de las carreras de cotización de empleadas del hogar, pero también de aquellas personas que sufrieron lagunas en los últimos años de su vida laboral. Además, en tanto que el Gobierno quiere volver a recuperar la prestación asistencial para parados mayores de 52 años (reformado por el PP y restringido a mayores de 55 años), también pretende aprovechar para recuperar la base de cotización del 125% en lugar del 100% impuesto en dicha reforma del subsidio. Esta medida, junto a la anunciada recuperación de las cotizaciones de las cuidadoras a familiares con dependencia, que pagaría en ambos casos el Estado, suponen nuevas vías para transferir recursos presupuestarios a la Seguridad Social.
  3. Pagar las tarifas planas desde Presupuestos: El Gobierno entiende también que la Seguridad Social no debe asumir gastos que no le corresponden -costes de personal, gastos corrientes o inversiones-, como tampoco debe “renunciar a gastos que le corresponden”. Se ha referido a las reducciones en las cuotas sociales que se aplican por ejemplo a los nuevos autónomos a través de las conocidas como tarifas planas. La idea es seguir aplicando este incentivo al empleo, pero convirtiendo estas reducciones en bonificaciones, para que se paguen vía Presupuestos -nuevamente el Estado- y no con cargo a las arcas de la Seguridad Social. Para entender el montante de ingresos que ello podría suponer para la Seguridad Social, la ministra de Trabajo ha cuantificado en algo más de 8.000 millones de euros lo que el sistema ha dejado de ingresar por esta vía entre 2012 y 2017.
  4. Combatir el fraude: Otra de las recetas esgrimidas por Valerio ha sido la intensificación de la lucha contra el fraude a la Seguridad Social y en el empleo. En este capítulo, no solo ha incluido la economía sumergida en su concepto ordinario, sino también la persecución del creciente fenómeno de los falsos autónomos al calor del crecimiento de negocios como Deliveroo. Para ello, el Gobierno pondrá en marcha en las próximas semanas un Plan Director para el periodo 2018-2020 que incluirá actuaciones para evitar la explotación laboral -a través de falsas becas o cooperativas-, reducir la temporalidad o el abuso de los contratos de corta duración o de las becas, así como de las horas extraordinarias. Todo ello, debería llevar a una mejora de las condiciones laborales y a un consecuente incremento de los ingresos de la Seguridad Social.
  5. Recuperar bases de cotización: Finalmente estas medidas pueden ser especialmente beneficiosas para las cuentas de la Seguridad Social si además se acompañan de una recuperación de las bases de cotización o si se destopan las bases máximas.