Los sindicatos han presentado denuncias ante las Inspecciones de Trabajo de las ciudades en las que se encuentran las 13 bases que tiene Ryanair en España por «intromisión ilegítima en el derecho a huelga a ejercer por los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP), según ha informado el sindicato USO.

Para los representantes de los trabajadores, la actitud de la compañía irlandesa constituye una «flagrante vulneración» del artículo 28.2 de la Constitución Española, así como una infracción «muy grave» en materia laboral contenida en la Ley de infracciones y sanciones del Orden social, vulneradora del derecho a la intimidad y dignidad de los trabajadores así como del derecho de libertad sindical.

Se han presentado denuncias en las inspecciones de Trabajo de Madrid, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria, Barcelona, Alicante, Sevilla, Tenerife, Palma de Mallorca, Valencia, Gerona, Santiago de Compostela, Ibiza y Lanzarote.

Ryanair solicitó información sobre la huelga a los jefes de base

El día 13 de julio, Ryanair solicitó por vía telefónica a los jefes de base información acerca del porcentaje de trabajadores que de manera estimada podrían secundar la huelga. Posteriormente, a estos responsables se les listaron nominalmente cada uno de los trabajadores para conocer expresamente si iban a hacer huelga o no, según detalla USO.

En la reunión mantenida el pasado 16 de julio para fijar servicios mínimos y que concluyó sin acuerdo, el comité de huelga manifestó a la empresa que no se iba a tolerar ningún tipo de injerencia o coacción hacia los trabajadores.

Ryanair, «haciendo caso omiso a la petición de los sindicatos», el 17 de julio envió a los trabajadores distintos correos en los que se encontraba un formulario que, según instrucciones de Recursos Humanos, debían rellenar para que la empresa conociera si iban a secundar la huelga del 25 y 26 de julio.

Se envió un formulario preguntando a los trabajadores si secundarían los paros

Se los emplazaba a dar contestación antes de las 18.00 del 18 de julio, advirtiendo de que, en caso de no responder, se les sería requerida nuevamente una respuesta.

Ernesto Iglesias, responsable de Vuelo de USO Sector Aéreo, considera que estas comunicaciones enviadas por la compañía irlandesa muestran «un ánimo claro por coaccionar, intimidad e infligir el temor suficiente en los trabajadores con el único objeto de obstaculizar por esta vía ilícita el ejercicio del derecho a la huelga».