La familia Benetton, una de los más célebres y ricas de Italia con un patrimonio estimado en más de 12.000 millones de euros, ha protagonizado tristemente los titulares de la prensa internacional durante las últimas horas.

Los hermanos Luciano, Gilberto, Giuliana y hasta hace unas semanas Carlo -que falleció el pasado 10 de julio- forman el clan de los Benetton y controlan el 30,3% de la constructora Atlantia, propietaria de Autostrade, concesionaria de la autopista en la que se produjo el derrumbe del puente Morandi de Génova. El accidente ha costado la vida a 38 personas y un mordisco en la fortuna de los Benetton.

El siniestro y las previsibles consecuencias para Atlantia dispararon la venta de las acciones. Se desplomaron en la Bolsa de Milán, hiriendo la mayor inversión de la familia transalpina.

Los Benetton tienen inversiones valoradas en más de 12.000 millones en Atlantia, Cellnex, Autogrill, Generali y Mediobanca, entre otras compañías

Tal como consta en el último informe de Edizione, el hólding que aglutina las inversiones de los Benetton, su participación en Atlantia estaba valorada al cierre de junio en 6.159 millones. Esta posición representa la mitad del total de activos que atesora la sociedad, 12.140 millones. Pese a que el viernes los títulos recuperaron algo de lo perdido, la participación en Bolsa se ha devaluado un 22% en tres días.

La familia que revolucionó la moda con un arcoiris de colores y anuncios subversivos invierte, además de en el sector textil y en el de infraestructuras, en telecomunicaciones (Cellnex), alimentación y bebidas (Autogrill) y financieras (Assicurazioni Generali y Mediobanca).

Durante los últimos meses, los Benetton han protagonizado operaciones de gran envergadura, con España en el epicentro. El pasado mes de mayo Atlantia, junto con Hochtief -filial de ACS-, lanzó una oferta conjunta sobre su competidor Abertis para constituir el mayor operador de infraestructura privada en todo el mundo. Y, a mediados de julio, Abertis vendió el 29,9% de Cellnex Telecom a ConnecT, filial del holding Edizione por 1.489 millones.

El hólding, en cifras

El germen de la fortuna de los Benetton se remonta a 1955, cuando Luciano dio los primeros pasos en la industria textil que le llevarían a fundar la cadena de moda, junto a sus hermanos. Tras la muerte de su padre, Luciano, el mayor con apenas 14 años, comenzó a trabajar en una tienda de ropa en Treviso. Un suéter amarillo chillón tejido por Giuliana llamó la atención de los amigos de Luciano y la mecha emprendedora del joven se encendió.

Desde ese primer jersey amarillo han pasado más de 60 años y el pequeño negocio familiar ha evolucionado hasta convertirse en uno de los mayores conglomerados empresariales de Europa. Constituida en 1981, Edizione, en manos de la tercera generación a través de cuatro sociedades vinculadas -Evoluzione, Proposta, Regia y Ricerca- presenta activos netos (NAV) que alcanzan los 12.140 millones al término de junio.

Su participación en Atlantia está valorada en 6.159 millones y la de Cellnex en 1.489 millones. Le siguen Autogrill (1.395 millones), Assicurazioni Generali (727 millones) y Mediobanca (151 millones). Además cuenta con otras inversiones no cotizadas cuyo valor asciende a 2.208 millones. Figuran otras inversiones financieras y liquidez por 410 millones. La compañía tiene deuda por 400 millones.

En 2017, Edizione registró ingresos consolidados por importe de 12.100 millones de euros, de los que el 44,5% procede de fuera Italia. Logró un resultado bruto de explotación (ebitda) de 4.100 millones y un beneficio neto de 234 millones.

El Consejo de Administración de la compañía está compuesto por Fabio Cerchiai (presidente), Gilberto Benetton (vicepresidente), Marco Patuano (director gerente), Alessandro Benetton, Franca Bertagnin Benetton, Propuesta SpA, Fabio Buttignon y Giovanni Costa.

El incierto futuro de Atlantia

Las acciones de la compañía transalpina se desplomaron el martes y el jueves -el miércoles fue festivo-, y las perspectivas para el valor no son muy halagüeñas. “El conjunto de las autopistas italianas supusieron el 67% del ebitda del grupo en 2017. Además de la retirada de la concesión, la incertidumbre sobre costes o posibles penalizaciones adicionales y la evolución de su calificación crediticia seguirá penalizando al valor”, señalan al respecto los analistas de Bankinter. La compañía ya ha advertido de que este escenario supondría un quebranto para sus accionistas y los propietarios de sus títulos de deuda.

S&P ha asegurado que mantiene su pronóstico de que Atlantia, que junto a ACS lanzó una OPA por Abertis, podrá tomar el control de esta última mediante los acuerdos ya cerrados con los accionistas. Y, aunque la agencia de calificación eleve en 50 puntos básicos sus previsiones del coste de refinanciación de los 10.000 millones de euros en deuda que faltan por renegociar, el mentiene el ráting de Abertis en el rango de BBB.

La revisión negativa de la nota de Atlantia «refleja el riesgo de que las investigaciones sobre la causa del derrumbamiento del puente puedan llegar a acciones judiciales que terminen en multas o, en un caso extremo, en la rescisión de la concesión de Autostrade», destacó S&P.