El pasado 20 de agosto entró en vigor la reconversión monetaria en Venezuela, que implica la eliminación de cinco ceros de la moneda nacional. Es decir: 1.000.000,00 Bolívares Fuertes (Bs. F) han pasado a ser 10,00 Bolívares Soberanos (Bs. S). Ello dentro del paquete de medidas desarrolladas en el Programa de Recuperación Económica del presidente Nicolás Maduro que según los expertos agudizarán la grave situación del país. Una reforma de la moneda sin un cambio de política monetaria.

La dinámica monetaria de la hiperinflación

La hiperinflación es el fenómeno por el que se conoce el descontrol de los precios acompañado de un descenso en los valores de las divisas. En una economía saludable los precios fluctúan dependiendo de la oscilación entre oferta y demanda. En el momento en el que los precios aumentan se habla de ‘inflación’ y cuando los precios caen se habla de ‘deflación’.

El problema surge cuando los gobiernos crean dinero de más para financiar el gasto por encima de sus ingresos haciendo que el suministro de papel moneda sea mayor que la demanda de bienes y servicios, lo que provoca la disminución del valor de la moneda. En la hiperinflación la subida de los precios se produce a un ritmo vertiginoso. Es el caso de Venezuela, donde en enero de 2018 un euro valía 82.566 Bs. F. y el 14 de agosto del mismo año, el mismo euro valía 3.849.867 Bs. F, lo que supone devaluación de más del 4.000 %. Para entenderlo de un modo más visual pensemos en un kilo de oro y otro de paja. El oro sería el actual Bolívar Soberano y la paja el anterior Bolívar Fuerte.

¿Cómo afecta al día a día de las personas?

En el momento en el que un pollo de 2,5 kg cuesta 14.600.000 Bs. F. y en lugar de cobrar el salario base en un montón de billetes, se cobra en una o varias maletas llenas de ellos, se ha destruido el poder adquisitivo.  Así, la escasez aumenta los precios a niveles tan altos que muchos vendedores rechazaban los billetes de bolívares porque su valor se depreciaba demasiado rápido.

¿Qué solución tiene?

Para detener la hiperinflación, una de las posibles soluciones es deshacerse de la moneda vieja y reemplazarla por una nueva, pero no debe ser la única. Es fundamental el control presupuestario del Gobierno central, que a su vez debe impulsar una política de reformas dirigidas a aumentar la productividad de la economía como usar controles de precios para ayudar a administrar periodos de hiperinflación.

Del Bolívar Fuerte al Soberano

Desde finales del siglo XIX el Bolívar es la moneda oficial de Venezuela, que adquiere su nombre en honor al héroe de la independencia venezolana, Simón Bolívar. La primera reconversión monetaria, impulsada por el ex presidente Hugo Chávez, tuvo lugar en 2008 cuando entró en vigencia el Bolívar Fuerte. Así se le quitó al anterior Bolívar tres ceros con el fin de aliviar la inflación (1.000,00 Bolívares = 1,00 Bolívar Fuerte). Ahora, diez años después, el presidente Nicolás Maduro, vuelve a implementar la misma medida. Así, en esta segunda reconversión monetaria se eliminan otros cinco ceros al Bolívar Fuerte, que pasa ahora a llamarse Bolívar Soberano.

Valor del Bolívar Soberano

Valor del Bolívar Soberano

Otros casos de crisis hiperflacionarias

Las dos peores crisis hiperflacionarias de la historia han tenido lugar en Alemania en 1923 y en Zimbabue a principios del siglo XIX. Casos que se asemejan a la actual situación de Venezuela, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En la economía de la Alemania anterior a la Primera Guerra Mundial un dólar valía 1,2 marcos, después del conflicto un dólar era 4,2 billones de marcos. En esa misma época Hungría tuvo una de las tasas de inflación más altas,  41,900,000,000,000,000% aproximadamente. Zimbabue también vivió una situación similar en la que en un determinado momento se llegó a imprimir un billete con catorce ceros a la derecha.