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Hacienda teme un freno del IRPF por la moderación salarial y la rebaja fiscal de Rajoy

La desaceleración del impuesto con mayor capacidad recaudatoria llega en un momento en el que el Gobierno prevé cargar la reducción del déficit sobre los ingresos tributarios

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Hacienda teme un freno del IRPF por la moderación salarial y la rebaja fiscal de Rajoy
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Europa Press

Resumen:

El Ministerio de Hacienda se prepara para que los ingresos por IRPF, el principal motor recaudatorio del Estado, se frenen en los próximos meses por la menor intensidad en el crecimiento del empleo y los salarios y por la entrada en vigor de las rebajas fiscales incluidas por el anterior Gobierno de Mariano Rajoy en los Presupuestos a cambio del apoyo parlamentario a las cuentas.

Así lo anticipa el Ministerio de Hacienda en la documentación que acompaña al balance de ejecución presupuestaria del mes de julio, en el que también queda patente que hasta que empiece a notarse esa desaceleración, la subida en la recaudación por IRPF en los primeros siete meses del año ha sido cuatro veces superior a la registrada por el Impuesto de Sociedades.

De este modo, parece que el compromiso del Gobierno, el de Pedro Sánchez, de elevar la tributación a las rentas más altas y a las empresas para cargar sobre sus espaldas la corrección del déficit, puede tener tanto un trasfondo de justicia social como de cuestión práctica. No obstante, Hacienda espera que la subida de las pensiones y de los sueldos públicos tenga un efecto estabilizador y minimice cualquier impacto.

El Ministerio de Hacienda se prepara para que los ingresos por IRPF, el principal motor recaudatorio del Estado, se frenen en los próximos meses por la menor intensidad en el crecimiento del empleo y los salarios y por la entrada en vigor de las rebajas fiscales incluidas por el anterior Gobierno de Mariano Rajoy en los Presupuestos a cambio del apoyo parlamentario a las cuentas.

Así lo anticipa el Ministerio de Hacienda en la documentación que acompaña al balance de ejecución presupuestaria del mes de julio, en el que también queda patente que hasta que empiece a notarse esa desaceleración, la subida en la recaudación por IRPF en los primeros siete meses del año ha sido cuatro veces superior a la registrada por el Impuesto de Sociedades.

De este modo, parece que el compromiso del Gobierno, el de Pedro Sánchez, de elevar la tributación a las rentas más altas y a las empresas para cargar sobre sus espaldas la corrección del déficit, puede tener tanto un trasfondo de justicia social como de cuestión práctica. No obstante, Hacienda espera que la subida de las pensiones y de los sueldos públicos tenga un efecto estabilizador y minimice cualquier impacto.

En efecto, los datos de ejecución presupuestaria del mes de julio arrojan una reducción del déficit del Estado hasta el 1,49% del PIB, con un incremento de la recaudación tributaria de más del 5% cuyo principal motor viene del esfuerzo fiscal de los trabajadores y no tanto las empresas.

Es cierto que este mes de julio es atípico. Por un lado, se trata de un mes en él coinciden las declaraciones mensuales habituales, las declaraciones trimestrales de las pymes –retenciones del trabajo, IVA y pagos fraccionados del IRPF—y se contabiliza el primer plazo de la cuota a ingresar de la declaración anual del IRPF.

Con todas estas cautelas, la recaudación por IRPF en términos homogéneos (corregido el diferente ritmo de devolución de cada año) creció un 8,1%, de forma que en julio ya se alcanzaron los 51.500 millones de recaudación, el 42,4% del total, que supera a estas alturas del año los 123.000 millones de euros. En cambio, la recaudación por el Impuesto de Sociedades crece un 2,3%, con algo más de 7.000 millones de euros.

Llama la atención que en el conjunto de 2017, el Impuesto de Sociedades recaudó un 2,2% más –pese al incremento adicional experimentado en el último tramo del año por los mayores pagos fraccionados– frente al 7% adicional del IRPF, lo que muestra que, al menos hasta julio, la brecha se sigue ampliando entre ambos impuestos.

Por el lado del IRPF, la recaudación se nutrió fundamentalmente por la vía de las retenciones del trabajo derivado del aumento del empleo y del salario medio. A esta circunstancia habría que sumar el crecimiento de los ingresos procedentes de la declaración anual de 2017.

Sin embargo, Hacienda avisa de que la creación de empleo se desacelera y en agosto entrarán en vigor las rebajas fiscales incluidas por el Gobierno de Mariano Rajoy en los Presupuestos de 2018 que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no tuvo tiempo de modificar y que, el tiempo lo dirá, quizás tenga que prorrogar. Se trata de la rebaja fiscal para rentas de menos de 18.000 euros que podría compensarse en parte por la subida de las pensiones hasta un 1,6% y de los salarios de los funcionarios en un 1,75%.

Hacienda habla de “suave desaceleración”

Según el departamento que dirige María Jesús Montero, la tendencia apunta a una “suave desaceleración” en el impuesto, incluso teniendo en cuenta el repunte de los ingresos en las pymes ocasionado, en gran medida, por la celebración de la Semana Santa en marzo.

La desaceleración va unida a la moderación en el crecimiento del empleo y a un menor impulso en las subidas salariales en comparación con lo que se observaba a comienzos de año”, afirma, antes de añadir que, además, “a partir del mes que viene se acentuará esta tendencia al empezar a notarse la rebaja de las retenciones para los salarios más bajos contenida en los Presupuestos de este año”. Esto hace referencia a la rebaja del IRPF para rentas hasta 18.000 euros.

Al mismo tiempo, los informes de ejecución presupuestaria reflejan que el crecimiento de la recaudación por IRPF es menos intenso en el caso del sector público –un 4,5% en lo que va de año– Las retenciones ligadas a los salarios aumentan poco más del 3%, mientras que las procedentes de pensiones crecieron un 6,5%. Por ello, señala Hacienda que “en los próximos meses se notarán tanto la rebaja de las retenciones como la subida de salarios y pensiones contempladas en los Presupuestos aprobados a comienzos de julio”.

Sociedades recauda muy poco

Mientras tanto, los ingresos en el Impuesto sobre Sociedades, hasta julio y en términos homogéneos, crecieron un 2,3%. Es cierto que en julio no hay ingresos significativos en este impuesto por lo que, como en meses anteriores, el escaso crecimiento en el año es consecuencia del incremento de las devoluciones realizadas –fundamentalmente de la campaña de 2016 liquidada en 2017, aunque también de las derivadas de liquidaciones practicadas por la Administración– y por el mal comportamiento del primer pago fraccionado.

Ahora bien, en pleno debate sobre la necesidad de elevar el tipo efectivo que pagan las empresas, el informe de Hacienda refleja que en el mismo periodo las rentas empresariales se incrementaron en el primer semestre un 6,4%, prácticamente tres veces más que la recaudación por sociedades.