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Alcoa cierra sus plantas en Avilés y A Coruña y culpa al precio de la electricidad en España

La planta de Alcoa en Avilés.

La planta de Alcoa en Avilés. ep

Alcoa se dispone a cerrar dos de sus tres fábricas en España. El grupo de aluminio ha anunciado a los sindicatos su intención de echar el cierre a las plantas de Avilés y de A Coruña, que cuenta con plantillas de 300 y 400 trabajadores, respectivamente. La compañía mantendría como única factoría en el mercado español la de San Ciprián, en Lugo, con 1.300 empleados.

La dirección de Alcoa en España vincula la necesidad de cerrar las dos plantas, entre otros aspectos, con el elevado precio de la electricidad, que concentra un 40% del total de los costes de la producción de aluminio, según fuentes sindicales que se han reunido con la cúpula del grupo, informa Efe. Asimismo, la compañía esgrime el encarecimiento de la materia prima necesaria para la producción como otro motivo de la decisión.

El grupo estadounidense confirma su intención de abrir formalmente consultas para ejecutar un despido colectivo de las dos plantas, con 686 trabajadores conjuntamente. Alcoa destaca en un comunicado que Avilés y A Coruña son sus plantas menos productivos debido a “problemas estructurales intrínsecos”.

Ambas factorías, subraya el grupo, arrastran problemas productivos y tecnológicos de carácter estructural, como su «menor capacidad de producción, una tecnología menos eficiente y elevados costes fijos”.- Al tiempo que sufre el impacto de factores externos como la «sobrecapacidad de producción de China», el elevado precio de las materias primas y –uno de las quejas de la compañía en los últimos años- el coste de la energía en España.

Alcoa ha cobrado en los últimos años ayudas millonarias a través del sistema de interrumpibilidad eléctrica. Una herramienta por la que la industria electrointensiva cobra del recibo de la luz una retribución especial por estar disponible para parar su consumo eléctrico o para reducirlo en caso de ser necesario para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. Alcoa, como otras grandes industrias, ha venido en los últimos años advirtiendo del las consecuencias en sus cuentas del encarecimiento de la electricidad y de que el sistema de interrumpibilidad era insuficiente para frenar el impacto en el negocio.

Números rojos en las factorías

Según el grupo norteamericano, las dos plantas arrastran “pérdidas significativas” en los dos últimos años y su previsión es que los números rojos persistirían si las factorías siguen en activo. La dirección de la compañía ha concluido que el cierre de Avilés (con 317 trabajadores) y A Coruña (369 empleados) facilitaría mejoras organizativas manteniendo la producción en una sola planta, la de San Ciprián.

Alcoa sostiene que ha realizado “importantes esfuerzos” en recorte de costes en los últimos años para intentar superar las condiciones adversas que arrastraban las dos factorías y preservar el empleo. La compañía subraya que la reestructuración no ha tenido el éxito esperado por «tecnología más antigua y menos eficiente, economía de escala y otros factores» de ambas plantas.

Alcoa dice estar comprometida con el objetivo de reducir el impacto social de este proceso. La compañía pretende negociar un plan con los representantes de los empleados para alcanzar “el mejor acuerdo para ambas partes”, siendo “consciente de la repercusión humana y social de este anuncio».

«Sorpresa» del Gobierno

El Gobierno central ha mostrado su «sorpresa» por la medida anunciada por Alcoa, ya que «durante los contactos mantenidos en los últimos tres meses, la empresa nunca había informado de que podía adoptar una decisión en este sentido», ha desvelado en un comunicado el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, que no ha sido informado de los cierres por la compañía hasta esta misma mañana.

El Ministerio comandado por Reyes Maroto ha solicitado a Alcoa más información con el objetivo de buscar una solución a esta situación motivada por «la falta de inversiones y problemas estructurales heredados desde 2014», cuando la compañía ya amenazó con echar el cierre a parte de sus plantas en España. El Gobierno quiere que la empresa que inicie un proceso de negociación para la búsqueda de alternativas para mantener la capacidad productiva de las plantas de Avilés y A Coruña.

Asturias y Galicia, frente común contra el cierre

Los gobiernos de Asturias y de Galicia, las dos comunidades afectadas por los cierres anunciados pretenden hacer “frente común” para buscar una solución a la clausura de las factorías. Esta semana se reunirán el presidente del Principado, Javier Fernández, y el de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijóo.

El Gobierno asturiano ha criticado la “insólita forma de proceder” de Alcoa, que no había trasladado “por ningún medio” a las autoridades regionales su intención de cerrar las plantas, según el consejero de Presidencia asturiano, Guillermo Martínez.

De hecho, el Ejecutivo asturiano ha subrayado, frente a la queja de la compañía por el precio de la electricidad, que su encarecimiento se ha visto atenuado por las ayudas del servicio de interrumpibilidad; que el alza de precios de las materias primas le afecta en todos los países en que opera al tratarse de un mercado global; y que el hecho de que las plantas de Avilés y A Coruña son ineficientes depende de las inversiones realizadas por el propio grupo.

Por su parte, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado que el Gobierno central no haya gastado la partida económica reservada en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 para empresas electrointensivas, informa Europa Press.

“Es cierto que los precios de la energía perjudican a la competitividad de las empresas electrointensivas, pero siempre hubo una solución en los últimos diez años», ha dicho Feijóo. «Siempre estuvimos trabajando con el Gobierno central para encontrar una solución», ha apuntado, al tiempo que tanto su gobierno como el asturiano habían transmitido su preoupación sobre esta cuestión al actual Ejecutivo de Pedro Sánchez sin recibir respuesta.

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