El Banco de España comienza a vigilar a las Socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario) como potencial foco de inestabilidad para el sector financiero y vincula el auge de estos vehículos al fuerte incremento de los precios en las oficinas y locales comerciales.

“Podría existir una conexión entre el fuerte aumento de precios observado durante los últimos años en el segmento prime de las propiedades comerciales y la pujanza de estos vehículos”, ha señalado El Banco de España en el informe de estabilidad financiera de noviembre.

El volumen de activos de estas sociedades se ha más que triplicado desde 2014, aunque apenas representa el 5% del sector

El supervisor del sector financiero se plantea “si el avance de las Socimis puede llevar a la aparición de riesgos para la estabilidad financiera” y, aunque por el momento lo descarta, apunta a la rápida expansión de un producto contra el que ha cargado activamente Podemos. El volumen de activos de estas empresas se ha más que triplicado desde 2014, aunque sólo representa el 5% de los activos totales de las empresas del sector inmobiliario (promotores, constructores e intermediarios del sector).

“Conviene señalar que la rápida expansión del balance de las Socimis ha venido acompañada no solo de operaciones de compra y posterior arrendamiento de inmuebles, sino también de la adquisición de otras Soscimis y compañías del sector inmobiliario. En parte como resultado de estos desarrollos, el gasto en inversión (capex) de las Socimis sería relativamente elevado, particularmente cuando se compara con el de los operadores tradicionales del sector (constructoras, por ejemplo)”, señala el Banco de España.

Podría existir una conexión entre el fuerte aumento de precios de las propiedades comerciales y la pujanza de las Socimis”, dice el regulador

La institución constata “un crecimiento significativo del sector de las Socimis, aunque el tamaño de estas empresas es todavía reducido en relación con el conjunto de compañías inmobiliarias”.

Además, apunta, “la estructura de financiación es diferente a la de las empresas tradicionales del sector, por lo que el riesgo de que posibles tensiones financieras en las Socimis impacten de forma significativa sobre el sector bancario español parece limitado en estos momentos dado el relativamente bajo nivel actual de financiación bancaria doméstica hacia estas empresas”.

Fiscalidad atractiva

Entre los factores que han apoyado el crecimiento de estos vehículos destaca, junto a la fuerte revalorización del precio de los alquileres de oficinas y sector terciario, la mejora de su régimen fiscal. La Ley 16/20123 grava a estas empresas con un tipo del 0% en el Impuesto sobre Sociedades si se cumplen ciertos requisitos, como que la mayoría de los ingresos provenga del arrendamiento de inmuebles y que se distribuya a los accionistas la mayor parte del beneficio.

Éste es uno de los extremos que rechaza Podemos y que activamente ha denunciado en los últimos meses. El partido morado asegura que, desde la mejora fiscal de estos vehículos, “el único efecto constatado hasta ahora ha sido la burbuja en el precio de los alquileres, que comienza al mismo tiempo que proliferan este tipo de sociedades”.

Recuerda que “en 2013 existían dos socimis; en 2018 hay registradas más de 50, al tiempo que los alquileres se han disparado. Es insostenible afirmar que este vehículo y su fiscalidad especial sirvan para fomentar el alquiler o la propiedad de vivienda entre la población”.