La ciudad de Sassnitz es un lugar de veraneo a pesar de encontrarse en el extremo norte de Alemania, donde los blancos acantilados de tiza de la península de Jutland se hunden en las aguas frías del mar Báltico. Aquí pasaban las vacaciones los dirigentes de la Alemania comunista y, a pocos kilómetros del puerto, el régimen nazi construyó una mega resort que nunca llegó a estrenarse. Ahora el viento es el mayor atractivo de esta región.

“El mar Báltico es poco profundo, calmo con un lago. Los vientos son fuertes y constantes. Es el lugar ideal para la energía eólica marina”, dice Patricia Salamanca Martinez a El Independiente que ha viajado hasta Sassnitz para encontrarse con ella. Esta ingeniera es la responsable del proyecto Wikinger. El primer parque eólico marino construido con tecnología española en Alemania por Iberdrola.

La energía eólica marina tendrá un papel destacado en la producción de energía renovable

A dos horas de barco de Sassnitz se encuentran setenta aerogeneradores altos 75 metros que desde el pasado octubre abastecen con 350 Mw de energía limpia 350 mil hogares alemanes, ahorrando así la emisión en la atmósfera de casi 600.000 toneladas de CO2 al año. Patricia Salamanca ha trabajado al proyecto desde su comienzo en 2008. Diez años después, esta inversión de 1.400 millones de euros ha creado cientos de puestos de trabajo, muchos de ellos en España. En los astilleros de Navantia en Puertoreal (Cádiz) y Fenes (Coruña) y en los talleres de Windar en Avilés se han construido las partes vitales de este proyecto, como los pilotes que sostienen o la subestación marina. Toneladas y toneladas de material que han viajado en barco desde España hasta Alemania cruzando el Atlántico.

En este vídeo explicamos cómo funciona una central eólica marina como el Wikinger.


Vídeo: Giulio Maria Piantadosi

“La energía eólica marina tiene unos objetivos muy ambiciosos. Son parques grandes, eficientes construidos con tecnología puntera. Esto repercutirá de forma sensible el “, dice Estanislao Rey Baltar, director del proyecto de Wikinger de Iberdrola. “Wikinger ha puesto a España en la vanguardia en este sector, demostrando la capacidad de asumir por entero un proyecto de envergadura desde el diseño hasta la fabricación y la puesta en marcha”. En los próximos años Iberdola sumará al Wikinger otros dos parques el Baltic Eagle y Wikinger Süd. El conjunto formará el mayor complejo eólico marino del mar Báltico, con una capacidad total instalada de 836 MW y una inversión conjunta de 2.500 millones de euros.