Las pensiones volverán a concentran una parte muy relevante del gasto público del Estado español en 2019. Según el Libro Amarillo de los Presupuestos Generales del Estado presentados este lunes por el Ministerio de Hacienda, el pago de las pensiones públicas supondrá este año un desembolso de 153.864 millones de euros, un 6,2% más que los 144.834 millones de euros presupuestados para esta partida el ejercicio anterior.

Las cuentas para la partida de pensiones reflejan la decisión del gobierno que preside Pedro Sánchez de volver a ligar la revalorización de las mismas al IPC, lo que, señala el documento, beneficiará a 8,7 millones de pensionistas. En las cuentas de 2019 se incluye el abono de la diferencia entre lo programado en los presupuestos de 2018 (que estimaba una inflación del 1,6%) y el IPC real (que fue del 1,7%) y una revalorización de los pagos de 2019 del 1,6%. Asimismo, se contempla un incremento del 3% de las pensiones mínimas y no contributivas del que se benefician 2,3 millones de pensionistas, realizando «un mayor esfuerzo para proteger a los mayores más vulnerables».

El pago en pensiones se ha elevado más de un 45% en la última década

Con estos incrementos, el presupuesto para pensiones registra en 2019 su mayor incremento desde 2009, cuando se elevó un 8,3%. Así, el gasto en pensiones pasa a suponer un 42,1% del gasto consolidado y casi un 75% del capítulo de gasto social, que asciende a 209.510 millones, un 6,4% más que el año anterior.  En este capítulo también se incluyen partidas de gasto como desempleo o fomento del empleo, cuyos montos totales superan los 24.000 millones de euros, tras elevarse algo más de un 4%.

El reparto del gasto en pensiones centra la mayor parte del mismo en las pensiones de jubilación, a las que se destinarán unos 96.369 millones de euros. Las pensiones de viudedad concentrarán un gasto cercano a los 23.500 millones, mientras que las incapacidad superarán ligeramente los 13.000 millones.

Con el incremento presupuestado para 2019, el gasto en pensiones acumula ya un incremento superior al 45% en la última década, ya que en 2009 esta partida estaba dotada con poco más de 106.000 millones de euros. De este modo se evidencia el creciente peso de esta partida en las cuentas públicas, ante el envejecimiento de la población y el aumento de las prestaciones medias, a medida que se van jubilando personas que han disfrutado de salarios superiores a lo largo de su carrera.

Un agujero de 18.651 millones

Para hacer frente a estos gastos, el Gobierno prevé hacer uso de unos 3.693 millones de euros provenientes del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como la «hucha de las pensiones».

Esta cantidad, no obstante, no sería, ni mucho menos suficiente para satisfacer las necesidades de fondos con los que cubrir la partida de las pensiones. Por esta razón, el Gobierno pretende recurrir un año más a un préstamo por parte del Tesoro Público, que se elevará a los 15.164 millones de euros, con el fin de equilibrar las cuentas de la Seguridad Social. De estas cifras se deduce un resultado negativo para la Seguridad Social de 18.651 millones de euros.