Economía | Trabajo'Contrarreforma' laboral

CCOO y UGT usan la “radicalización” de CEOE para exigir un ‘decretazo’ laboral

Aseguran que aún hay tiempo hasta el próximo 28 de abril para revertir los aspectos más lesivos de las últimas reformas laborales

logo
CCOO y UGT usan la “radicalización” de CEOE para exigir un ‘decretazo’ laboral
Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo (izquierda), y UGT, Pepe Álvarez (derecha).

Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo (izquierda), y UGT, Pepe Álvarez (derecha). Europa Press

Resumen:

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepé Álvarez, han ofrecido este jueves una rueda de prensa conjunta para elevar el tono de sus exigencias al Gobierno, al que le siguen pidiendo que decrete la derogación de los aspectos más lesivos de las últimas reformas laborales y la reversión de la que acometió el PP en el sistema de pensiones en 2013.

Lo han hecho porque, según han asegurado, el Ejecutivo no ha llevado a cabo una negociación “de verdad” con los grupos parlamentarios, se ha centrado en sacar adelante los aspectos más electoralistas, aunque sea de una forma descafeinada, y ha relegado la ‘contrarreforma’ laboral de sus prioridades. La aprobación de la ‘contrarreforma’ laboral pendiente es una cuestión de voluntad política para la que aún hay tiempo a menos que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya preferido embarcarse en un movimiento hacia el centro ante la proximidad de las elecciones.

Para presionar aún más al Gobierno, los sindicatos han puesto el acento en el documento de propuestas de cara al 28-A que aprobó este miércoles la Junta Directiva de la CEOE, en la que los empresarios no solo exigían el mantenimiento de las cuestiones que el Gobierno ha incluido en la coctelera de su ‘contrarreforma’, sino que además han pedido ir más allá en cuestiones como la flexibilidad interna en las empresas.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepé Álvarez, han ofrecido este jueves una rueda de prensa conjunta para elevar el tono de sus exigencias al Gobierno, al que le siguen pidiendo que decrete la derogación de los aspectos más lesivos de las últimas reformas laborales y la reversión de la que acometió el PP en el sistema de pensiones en 2013.

Lo han hecho porque, según han asegurado, el Ejecutivo no ha llevado a cabo una negociación “de verdad” con los grupos parlamentarios, se ha centrado en sacar adelante los aspectos más electoralistas, aunque sea de una forma descafeinada, y ha relegado la ‘contrarreforma’ laboral de sus prioridades. La aprobación de la ‘contrarreforma’ laboral pendiente es una cuestión de voluntad política para la que aún hay tiempo a menos que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya preferido embarcarse en un movimiento hacia el centro ante la proximidad de las elecciones.

Para presionar aún más al Gobierno, los sindicatos han puesto el acento en el documento de propuestas de cara al 28-A que aprobó este miércoles la Junta Directiva de la CEOE, en la que los empresarios no solo exigían el mantenimiento de las cuestiones que el Gobierno ha incluido en la coctelera de su ‘contrarreforma’, sino que además han pedido ir más allá en cuestiones como la flexibilidad interna en las empresas.

Sordo y Álvarez ven en este documento una clara “radicalización” de las posiciones de la patronal. Más aún, alertan de que la defensa del límite de un año establecido para la ultraactividad de los convenios –la prórroga automática mientras se negocia su renovación– o de la actual formulación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, relativo a las condiciones laborales de la subcontratas, supone un flagrante incumplimiento del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) suscrito por los agentes sociales en julio de 2018.

La CEOE incumple los acuerdos firmados

En efecto, el acuerdo señala que “las partes firmantes comparten la necesidad de que durante los períodos de negociación de los convenios colectivos, éstos conserven su vigencia” o que “las partes firmantes instan a la modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores”. “Tenemos que decir que no ha habido voluntad por parte de CEOE para llegar a acuerdos, pese a lo indicado en el AENC. No ha habido ninguna voluntad de acuerdo, mientras que sindicatos y Gobierno llegamos a cerrar unos textos que abordaban estas cuestiones”, ha añadido Sordo.

Igual de duro ha sido Álvarez al indicar que las propuestas de CEOE “van en la dirección contraria de los acuerdos firmados con los sindicatos. “Están rompiendo los consensos previos y es muy grave, más grave de lo que parece y nos preocupa mucho esta involución, porque si no salen de posiciones de máximos, el diálogo social va por mal camino”.

El Gobierno da alas a los empresarios

De puertas para dentro, los sindicatos están convencido de que la inacción del Gobierno le puede salir muy caro porque está dando alas a los empresarios, en plena ebullición de las derechas. Las centrales aseguran no haber visto antes a la CEOE hacer un planteamiento de exigencias como el aprobado en la Junta Directiva con anterioridad a unas elecciones.

Por ello, Sordo ha llamado al Gobierno ha sacar una “enseñanza” de este reposicionamiento de la patronal. Ha dicho que “ha demorado la toma de decisiones porque de forma imprudente y demasiado ingenua pensaba que era posible armar cierto consenso con CEOE,  y como pago se ha ido a otra propuesta de máximos que cuestiona el acuerdo AENC y el de pensiones de 2011”. “Por eso debería el Gobierno resolver la situación con un decreto, la prueba del algodón para que cada uno se retrate”, ha zanjado.

La movilización, tras las elecciones

Pese a esta situación, los sindicatos no convocarán grandes manifestaciones antes del 28-A. Trabajan de momento en un documento consensuado con peticiones a los partidos políticos que concurren a las urnas, como ya adelantó El Independiente.

En todo caso, fuentes consultadas sostienen que la gran movilización tendrá lugar el Primero de Mayo, dos días después de los comicios, “gane quien gane”.