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Pequeñas patronales crean un frente dentro de CEOE para combatir el registro horario

Se trata de sectores como el reciclaje, la jardinería o la limpieza, intensivos en mano de obra y especialmente expuestos a los vaivenes regulatorios

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Pequeñas patronales crean un frente dentro de CEOE para combatir el registro horario
Antonio Garamendi, nuevo presidente de la CEOE.

Antonio Garamendi, nuevo presidente de la CEOE. EFE

Resumen:

La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros pilló desorganizadas a muchas patronales de empresas de servicios que se vieron especialmente afectadas por la medida, pero que han tenido que asumirla con resignación.

Empresas de reciclaje de residuos, gestión de jardines, seguridad privada o limpieza de edificios, todas ellas caracterizadas por ser muy intensivas en mano de obra y también por estar muy expuestas a los rigores de la contratación pública. En resumen, un conglomerado de firmas y sectores que, sin tener mucho en común en su día a día, comparten su vulnerabilidad ante los vaivenes legislativos.

Tras esta mala experiencia de la subida del SMI –ha elevado considerablemente los costes de la mano de obra–, se ha iniciado un movimiento en la CEOE para aglutinar a todas estas pequeñas patronales para crear una suerte de frente macrosectorial con el que poder defenderse mejor ante otras iniciativas que podrían llegar al Boletín Oficial del Estado (BOE) próximamente como el registro horario obligatorio en las empresas —aunque CEOE ha arrancado del Gobierno la libertad para pactarlo en los convenios— o la modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, para mejorar las condiciones laborales en las subcontratas.

La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros pilló desorganizadas a muchas patronales de empresas de servicios que se vieron especialmente afectadas por la medida, pero que han tenido que asumirla con resignación.

Empresas de reciclaje de residuos, gestión de jardines, seguridad privada o limpieza de edificios, todas ellas caracterizadas por ser muy intensivas en mano de obra y también por estar muy expuestas a los rigores de la contratación pública. En resumen, un conglomerado de firmas y sectores que, sin tener mucho en común en su día a día, comparten su vulnerabilidad ante los vaivenes legislativos.

Tras esta mala experiencia de la subida del SMI –ha elevado considerablemente los costes de la mano de obra–, se ha iniciado un movimiento en la CEOE para aglutinar a todas estas pequeñas patronales para crear una suerte de frente macrosectorial con el que poder defenderse mejor ante otras iniciativas que podrían llegar al Boletín Oficial del Estado (BOE) próximamente como el registro horario obligatorio en las empresas —aunque CEOE ha arrancado del Gobierno la libertad para pactarlo en los convenios— o la modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, para mejorar las condiciones laborales en las subcontratas.

Fuentes conocedoras del proceso, aseguran que el propio presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, está de acuerdo con esta asociación y anticipan la creación antes del verano de una comisión propia dentro de la patronal para defender los intereses de estas empresas.

La mano de Garamendi

Otra de sus fortalezas es que la presidenta del Grupo Eulen, María José Álvarez, ha entrado a formar parte del Comité Ejecutivo de la CEOE tras la llegada de Garamendi a la dirección de la Confederación.

Antes, la organización promotora, la patronal de empresas de servicios de limpieza (Aspel) deberá recoger las firmas de las organizaciones que podrían acabar formando este frente –unas 15 patronales– y elevar la petición a la cúpula de la CEOE el próximo día 25 de marzo.

De momento, un primer bloque de adhesiones incluye a cuatro organizaciones a la espera de que las demás se vayan uniendo en las próximas semanas.