La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha iniciado el proceso para investigar el mega centro comercial llamado Vialia, un espacio de 43.000 metros cuadrados que el alcalde de Vigo, Abel Caballero, impulsa junto a la Estación de Vigo-Urzáiz, que en un futuro próximo recibirá a los trenes AVE procedentes de Madrid. Presentada por varias asociaciones de comerciantes local, la “petición cumple los requisitos de admisión a trámite”, señala la misiva. Además, la Eurocámara “ha solicitado posteriormente a la Comisión Europea que lleve a cabo una investigación preliminar” al respecto, por lo que al menos dos procesos comunitarios se abren simultáneamente.

La carta de Bruselas tiene sello del 11 de octubre pero ha sido recibida este lunes por las asociaciones, según ha sabido El Independiente. Los comerciantes denuncian un sinfín de irregularidades en este proyecto personal del ínclito Caballero, considerado el alcalde más populista del PSOE: escasa transparencia, irregularidades medioambientales, incumplimiento de la ratio de aparcamientos… El ayuntamiento o concello vigués trabaja con la Xunta de Galicia. “Va a cambiar la ciudad”, declaró en febrero el regidor, acompañado del arquitecto, el estadounidense Thom Mayne, galardonado con el premio Pritzker en 2005 (el Nobel de Arquitectura).

Caballero se ha saltado varios informes en connivencia con la Xunta y Fomento”

Según denuncian estos colectivos (especialmente arraigados en las zonas del Mercado Travesas y del barrio de O Calvario), “el alcalde Abel Caballero se ha saltado varios de los informes preceptivos con la connivencia de la Xunta de Galicia y del Ministerio de Fomento”. El presupuesto para Vialia se estima en alrededor de 85 millones de euros, pero una parte de la inversión se sufragará con fondos europeos: de ahí que haya podido prosperar la protesta en las instituciones comunitarias. Se espera que esté listo en 2020.

La primera impugnación se ha efectuado sobre la Dirección General de Carreteras, dependiente del ministerio. Según el anejo relativo a Planeamiento y Tráfico de Vialia, no habrá incidencia en el tráfico. Por ejemplo, se destaca que “los resultados obtenidos” para las horas punta “del viernes y sábado reflejan que para el esquema propuesto para el acceso no es de esperar que se produzcan problemas de falta de capacidad en ninguno de los tramos del viario del entorno”. Tan solo aparecerían “problemas muy importantes” en un “escenario en el que no se estableciera un nuevo acceso entre la autopista y el aparcamiento”.

Según Carreteras, no habrá problemas de “capacidad” los viernes y sábados

Según los denunciantes, “es absurdo decir que una demanda como la que producirá el nuevo centro comercial Vialia no supone un aumento significativo del tráfico de vehículos, sobre todo, sin aportar ningún estudio que lo respalde. En todos los proyectos similares, se exige realizar ese estudio y ver alternativas que eviten problemas de atascos. Aquí no hay estudio ni alternativas de tráfico”.

Las alegaciones presentadas ante la Dirección General de Carreteras han sido ampliamente desgranadas y divididas en siete puntos por parte de las asociaciones. Primero, las alegaciones denuncian que “la Memoria del Proyecto no incluye un apartado de justificación de la solución adoptada, ni un análisis de las alternativas descartadas”. Segundo, sobre los anejos de la memoria se critican una larga batería de supuestos males: que “no se incluye perfil [topográfico y cartográfico alguno]; que la entrada del túnel de Lepanto queda fuera del Plan Especial de Reforma Interior”; “que los escenarios finales analizados empeoran sensiblemente la situación con respecto al actual”; que “no se han diferenciado los accesos para los tráficos de usuarios del Centro y el tráfico de mercancías”; que “no existe un estudio vertical de los cauces de los diferentes viales”; que “no se han previsto en el presupuesto a los muros de tierra armados de entrada y salida de la estación”; que uno de los anejos relacionado con las estructuras “no permite tener una idea clara de los ejes y sus elementos”; que “no se proceden a estudiar los bordes y se omite por completo un estudio de integración”… Todo esto ha sido enviado a la Unión Europea.

Los comerciantes avisan de que faltan decenas de documentos preceptivos

En tercer lugar, las asociaciones ensalzan que “llama enormemente la atención” que, a pesar de la exigencia de Fomento de incluir un anejo relativo a los túneles, éste “no se incluye entre la documentación del proyecto”. “Esta omisión es sorprendente, teniendo en cuenta que en el proyecto existen dos túneles que se convierten en un túnel”, manifiesta la tercera alegación. Cuarto, se puntualiza que los documentos aportados sobre planos y presupuestos “son de poca claridad y escasa definición, no permitiendo una comprensión global del proyecto”. Las alegaciones quinta, sexta y séptima aseveran que no se cumple la normativa vigente en materia ambiental y que no se incluye una “descripción completa” de una parte de la losa de la dársena de la estación de autobuses.

También hay alegaciones a la parte medioambiental, en la que los comerciantes advierten que lo que se va a tramitar es una “evaluación ambiental simplificada”. “Se estaría vulnerando la normativa medioambiental debido a que el proyecto debe someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria”, lamentan.

Costará 85 millones y recibe fondos europeos: de ahí que prospere la denuncia

Los documentos de Adif relativos a la tramitación ambiental afirman que “el proyecto serán objeto de evaluación ambiental simplificada”. “Al no encontrarse este proyecto comprendido” en los Anexos I y II de la legislación estatal de 2013 “podría considerarse como exento”. “En resumen”, concluye la documentación ambiental, “se solicita a la Secretaría General de Calidad y Evaluación Ambiental de la ZZunta de Galicia la exención en cuanto a tramitación ambiental se refiere del Proyecto de Remodelación del Enlace del P.K. 5+000 de la autopista AP-9V Vigo (Pontevedra)”.

El último aviso de los comerciantes tiene que ver con la destrucción del tejido comercial. “La construcción de un Centro Comercial de semejante envergadura en el centro de Vigo supondrá un gravísimo impacto económico en el pequeño comercio, impacto que no ha sido estudiado por ninguna de las administraciones implicadas”, denuncian los colectivos.