El coronel y director de la División de Tecnología de la Guardia Civil, Luis Fernando Hernández, ha avisado de que los ciberdelitos están creciendo a un ritmo del 50 % anual y de que el espionaje económico es una de las principales amenazas en la red.

Fernando Hernández ha añadido en el curso de la UIMP sobre finanzas sostenibles organizado por la APIE y el BBVA que España invierte muy poco en ciberseguridad, sobre todo las empresas privadas.

Ha lamentado que no haya asignación económica ni presupuestos asociados y ha recalcado que España es un país con mucha regulación, pero que «es humo», porque no hay inversión en ciberseguridad.

En este sentido, ha considerado que la inversión en ciberseguridad es baja porque el retorno de esta inversión «no es tangible» y ha considerado que las empresas al menos deberían dedicar el 20 % de la inversión.

Ha incidido en que las principales ciberamenazas se ciernen sobre sectores estratégicos industriales, es decir sobre la mayoría del tejido productivo y sobre infraestructuras críticas, que es «todo aquello que, si deja de funcionar, crea un grave problema a las administraciones».

3.000 puntos críticos

En España hay 3.000 puntos que se consideran críticos, en los ámbitos de la energía, el transporte, las tecnologías de la información, del agua potable, del sector financiero, químico o de la salud y la investigación y desarrollo.

Ha advertido de que el ciberespionaje y los hackers son actualmente las mayores preocupaciones y ha puesto como ejemplo las acciones de «Anonymus», que busca desestabilizar, y cuya incidencia en España es aún de baja intensidad.

Ha explicado que en 2017 algunos informes señalan que el espionaje industrial robó hasta el 5 % del PIB mundial.

Según el coronel de la Guardia Civil, el espionaje económico no procede tanto de China, Rusia o Irán sino de agentes «muy próximos a nosotros y que consideramos aliados» como grandes corporaciones o multinacionales.

«Al enemigo no hay que buscarle en la otra parte del mundo. Piensen en el potencial enemigo que es la competencia», ha aclarado.

Según los últimos datos, el ciberdelito crece anualmente a un ritmo cercano al 50 % y en España las cifras son «muy considerables» -ha dicho- tras afirmar que sobre todo se da el robo de datos personales y de empresa para la compra venta.

Se ha referido también al ciberterrorismo como una amenaza emergente de baja probabilidad, pero de alto impacto, y ha avanzado de que la tecnología 5 G abrirá la era del ciberterrorismo, porque conectará a más de 50.000 millones de dispositivos de todo tipo.