La evolución de la digitalización de la economía española entre 2013 y 2018 ha contribuido con 7.500 millones de euros de media anual al Producto Interior Bruto (PIB), según un informe de DigitalES, que ha señalado que las prioridades que debe tener el próximo gobierno en materia de digitalización son el desarrollo de una subasta de espectro para el 5G que no tenga afán recaudatorio y abordar las necesidades de educación y empleo del futuro.

El informe ‘El impacto de la digitalización en España’ elaborado por Deloitte, que se presentará en la ‘DigitalES Summit 2019’ constata que, de media europea, un incremento del 10% en el DESI, el índice de la economía y sociedades digitales elaborado por la Comisión Europea, contribuiría con un punto al crecimiento del PIB.

«Según los datos analizados, la evolución de la digitalización en España habría contribuido con 7.500 millones de euros de media anual al PIB entre 2013 y 2018», ha señalado la directora general de DigitalES, Alicia Richart, en la rueda de prensa de presentación del congreso ‘DigitalES Summit 2019’.

El informe también recoge que de las 48 empresas que forman parte de la asociación, que se creó hace dos años con 16 miembros, generaron en 2017 un total de 34.500 millones de euros de valor añadido bruto a la economía española, lo que representa un 3,3% del total. Además, agrega que estas empresas generan 250.000 empleos entre puestos directos, indirectos e inducidos.

Los retos del nuevo Gobierno

Por otro lado, Richart ha remarcado que el próximo gobierno tiene dos retos principales en materia de digitalización a corto plazo: la subasta de la banda de espectro de 700 Mhz para acelerar el despliegue de la nueva tecnología móvil 5G y abordar las necesidades relativas a la educación y el empleo del futuro.

Respecto a la subasta del segundo dividendo digital, ha señalado que va a ser «un gran reto», ya que el ejecutivo tiene que ser sensible con las fuertes inversiones que tendrá que realizar los operadores para que haya buena cobertura de 5G. Por ello, ha advertido de la importancia de la que las subastas de espectro no tenga un fin recaudatoria, dado que eso penaliza los despliegues,

Por otro lado, Richart ha señalado que el próximo ejecutivo se tiene que tomar «muy en serie» la educación y el futuro del empleo, porque la economía digital no se puede desarrollar sin no se cuenta con personas formadas para ello. Así, ha añadido que las empresas tienen que hacer un esfuerzo para actualizar las habilidades de sus empleados y el Gobierno tiene que ayudar adaptando la formación y la educación a las necesidades del entorno.

Por su parte, el presidente de DigitalES, Eduardo Serra, ha reconocido que es malo para la digitalización del país que no haya un Gobierno estable en España, ya que apenas se toman las «grandes decisiones» que se necesitan en este campo y se mantienen los mismo presupuestos que hace dos años. «La falta de capacidad legislativa es un drama en un asunto como el digital, que exige cambios para darle impulso», ha incidido.