S&P eleva el rating de la deuda española. La agencia de calificación ha anunciado este viernes la subida de la nota que otorga al país en un escalón, hasta situarla en niveles de A, los más elevados desde 2012, con una perspectiva estable.

El movimiento, que supone la primera subida del rating de España desde marzo de 2018, se produce contra todo pronóstico, ya que el prolongado bloqueo político parecía alejar cualquier decisión en este sentido. Desde el propio Tesoro habían descartado a inicios de año una subida de rating hasta que hubiera mayor claridad política.

Sin embargo, los analistas de la agencia han primado la fortaleza del crecimiento económico español a la coyuntura política, otorgando así la que es la primera subida de la nota de la deuda española desde que Pedro Sánchez se convirtió en presidente del Gobierno.

«La mejora refleja que el crecimiento económico equilibrado y una mejor posición presupuestaria han puesto la relación deuda/PIB del gobierno español en una trayectoria descendente más firme. El país también ha avanzado en el desapalancamiento de los sectores público y privado», explica la agencia, que espera que España crezca un 2,2% este año, antes de experimentar una mayor desaceleración en los próximos ejercicios.

La agencia advierte de que el bloqueo político podría tener impacto a medio y largo plazo

Los analistas de S&P resaltan que «a pesar del estancamiento político, unido a desarrollos externos adversos, como el debilitamiento del crecimiento económico en la Eurozona, la disminución del comercio internacional y las perspectivas de un Brexit sin acuerdo, el desempeño económico de España ha sido resistente. Esperamos que las tasas de crecimiento económico se desaceleren, pero permanezcan por encima del promedio de la eurozona en los próximos tres años, incluso en términos de crecimiento real del PIB per cápita».

No obstante, el informe de la firma también advierte de que «si bien las divisiones políticas podrían no afectar significativamente las perspectivas económicas a corto plazo, una demora prolongada para abordar los desafíos económicos existentes podría pesar sobre el desempeño económico a mediano y largo plazo. La posibilidad de un mandato gubernamental inestable plantea dudas sobre el ritmo de las reformas políticas, incluidas las destinadas a mejorar el mercado laboral o reducir el déficit presupuestario».

DBRS mejora la perspectiva

También este viernes, la agencia DBRS ha mejorado a «positiva» la perspectiva de la nota que otorga a la deuda española, que sitúa igualmente en niveles de A. «El cambio de tendencia a positiva refleja la opinión de DBRS de que los riesgos para las calificaciones ahora están sesgados al alza. DBRS considera que las condiciones que respaldaron el sólido crecimiento económico de España y las mejoras constantes en las finanzas públicas en los últimos años deberían continuar apuntalando sus métricas crediticias», justifica la agencia.