Economía

Almeida reúne a todas las empresas de patinetes eléctricos ante el 'caos' en Madrid

El Ayuntamiento ha convocado este jueves al sector para estudiar la situación actual que se vive en la capital, con casi una veintena de firmas que acaparan más de 8.200 licencias de patinetes alquiler

Un usuario desbloquea uno de los patinetes de Uber en el centro de Madrid.

Un usuario desbloquea uno de los patinetes de Lime en el centro de Madrid. EL INDEPENDIENTE

Los encuentras en todos los distritos de Madrid, en sus barrios y en las aceras de sus calles. Los patinetes eléctricos de alquiler forman ya parte del nuevo paisaje urbano de la capital, donde casi una veintena de empresas se reparten 8.236 licencias de estos vehículos de movilidad personal (VMP) Este jueves, el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida ha convocado a todas estas empresas para evaluar el modelo actual existente e introducir posibles mejoras de cara al futuro, según han confirmado a El Independiente fuentes municipales.

Los patinetes eléctricos aterrizaron en Madrid en agosto del año pasado. El Ayuntamiento de la ex alcaldesa Manuela Carmena los reguló dos meses después sacando adelante la Ordenanza de Movilidad Sostenible pero retiró gran parte de ellos que incumplían la normativa básica. En febrero, sin embargo, autorizaron el despliegue de 8.810 patinetes entre 18 empresas. Una parte muy pequeña de las más de 100.000 solicitudes de licencias que recibieron. Para decidir el número de patinetes que debía desplegarse en cada distrito tuvieron en cuenta la superficie transitable de estas áreas.

Un mercado que se repartieron entonces firmas como SJV Consulting, RideConga, Eskay, Acciona, Tier, Lime, Jump Uber… A todas ellas el Ayuntamiento les dio un plazo de dos meses para implantar sus patinetes por las calles de la capital. Sin embargo, tal y como informó en su día El Confidencial, a pocos días de que terminara ese plazo había varias empresas que no habían desplegado sus modelos. Los últimos datos, actualizados en julio, describen a una ciudad con 19 empresas que se reparten un pastel de 8.236 licencias. En los distritos con más patinetes, como Hortaleza o Fuencarral-El Pardo, podemos encontrar más de 800 unidades; en otros como Centro o Chamartín más de 300 y en Moratalaz, donde menos licencias hay, poco más de 100.

Este sistema actual de licencias, según explican fuentes del sector, no está funcionando y no es rentable para las empresas, que piden que se limite el número de competidores y que las autorizaciones concedidas se ajusten a la demanda real de cada territorio. Ahora, el nuevo Consistorio quiere evaluar este modelo y estudiar futuras mejoras. Para ello, uno de sus departamentos -la Dirección General de Gestión de Vigilancia y Circulación- envió un correo electrónico a todas estas empresas con el asunto ‘futuro de las autorizaciones de patinetes compartidos en Madrid’ para convocarlas a una reunión que se celebrará este jueves a las 12 horas. “Va a ir más a mejor que a peor”, señalan otras voces del sector sobre el futuro de la normativa. “La regulación estaba tan mal hecha que es muy difícil hacerla peor (…) No puedes tener a la gente en un barrio con 20 marcas de patines, con cinco patinetes de cada marca, es ridículo”, añaden.

A la espera de un nuevo reglamento

El sistema de licencias no es el único dilema al que se enfrenta el patinete eléctrico en Madrid. Las normas de circulación que tienen que cumplir estos VMP son las que marca la Ordenanza de Movilidad aprobada por el anterior Gobierno municipal. Pueden ir por carriles bici o por calles en las que la velocidad máxima sea igual o superior a los 30 kilómetros por hora, pero tienen prohibido circular por aceras, carriles bus o vías con más de un carril por sentido. 

Ante la proliferación de este tipo de transporte en las grandes urbes del país, la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene preparada una normativa nacional de mínimos que reduce a 25 km/h la velocidad a la que puede ir un patinete eléctrico. También contempla prohibir la circulación de estos vehículos por las aceras, algo que depende de los ayuntamientos, y por vías interurbanas. El organismo presentó un borrador del reglamento a principios de año para que las asociaciones de VMP y las entidades interesadas pudieran hacer sus alegaciones. Sin embargo, la normativa tendrá que esperar a que se forme un nuevo Gobierno nacional para que sea estudiada y pueda sacarse o no adelante. 

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