Están ahí, en nuestras calles. Forman parte del paisaje de tu pueblo o tu ciudad. Las oficinas de Correos han jugado un papel fundamental en el reparto de nuestra correspondencia. Un servicio para los ciudadanos, para las empresas y la Administración del Estado que no para de actualizarse para conectar a millones de personas y eliminar las barreras naturales.  Consciente del mundo tecnológico en el que vivimos, Correos está renovando ahora sus oficinas para ofrecer los mejores servicios y facilitar aun más la vida de los ciudadanos.

Y es que más de tres décadas de historia dan para mucho. De las clásicas ventanillas administrativas se evolucionó a oficinas donde no solo se envían y recogen cartas y paquetes, también se ofrece múltiples servicios útiles para ciudadanos y empresas. Las cifras hablan por sí solas: cerca de 2.400 oficinas y más de 51.000 empleados -10.000 en las propias oficinas- altamente capacitados para atender y resolver las necesidades del cliente.

Más de 93 millones de personas visitaron las oficinas de Correos en 2018

La innovación ha acompañado a Correos durante todos los años de su vida. Los cambios tecnológicos que se han ido sucediendo a lo largo de las décadas han motivado a la institución postal a adecuar sus servicios y ofrecer nuevas soluciones. ¿Cómo logran que, por ejemplo, más de 93,5 millones de personas visitaran sus oficinas el año pasado? Con sistemas que facilitan el día a día de las personas, las empresas y las administraciones públicas.

En un entorno rural, marcado por el cierre de oficinas, Correos se ha convertido en un auténtico aliado para las entidades financieras. Gracias a la capacidad de identificación fehaciente de cliente y firma y al acuerdo con diferentes empresas, las oficinas permiten llevar a cabo transacciones en efectivo, giros nacionales e internacionales o envíos inmediatos. Servicios como el de ‘Correos Cash’ hacen la vida más sencilla en las localidades donde no hay sucursales bancarias. Con este sistema,  los clientes del Banco Mediolanum, Tríodos Bank o Evo Bank pueden retirar e ingresar efectivo, ingresar cheques o enviar cantidades de dinero a la persona, domicilio u oficina que deseen.

Las oficinas de Correos permiten a una persona darse de alta en servicios de luz o gas

Las pequeñas y medianas empresas, incluidas las nativas digitales, también pueden encontrar en Correos a un socio estratégico. El organismo postal se encarga de las gestiones offline para actuar como enlace entre estas empresas y el resto de España y el mundo. Un buen ejemplo de cómo Correos agiliza el trabajo de las empresas está en su acuerdo con O2, la nueva marca de telefónica. Así, los clientes podrán contratar en las oficinas de Correos los servicios de móvil -20 GB al mes y SMS y llamadas ilimitadas al resto de España- o fibra mas móvil de O2 –servicios de móvil, más fibra simétrica de 100 Mb/s y línea telefónica fija con llamadas ilimitadas a números fijos nacionales-. No solo eso. Las personas que acudan a una oficina de Correos también podrán darse de alta fácilmente en servicios de luz o gas de Endesa. Incluso, desde mediados de octubre, en las oficinas de Correos se pueden adquirir billetes de AVE y trenes de media y larga distancia.

Los ciudadanos a menudo tienen que lidiar con las administraciones públicas, ya sea a nivel nacional, como con la su comunidad o municipio. Correos juega un papel fundamental en este contexto ofreciendo a los ciudadanos el Registro Electrónico, que permite el envío telemático de documentación a los registros de las múltiples administraciones públicas que hay en España. Correos utiliza para ello el servicio de la Oficina de Registro Virtual (ORVE) que hace posible la digitalización del papel que presenta el ciudadano en las oficinas postales y su inmediato envío a cualquier destino.

El pago de impuestos, el cobro de subvenciones, el envío de documentos a Hacienda… Este servicio conecta a las oficinas postales con el Sistema de Interconexión de Registros (S.I.R), que permite el intercambio seguro de información entre los diferentes registros públicos. Con este mecanismo es posible enviar la solicitud de las becas Erasmus, de la tarjeta sanitaria o de la famosa etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT). En todos estos casos, la información se escanea y, después, se envía el archivo con la imagen digital a su destino. La sencillez y rapidez de este proceso, que cuenta con todas las garantías legales, permite ahorrar en costes internos, como el gasto en el tránsito del papel, y en tiempo de gestión. Otra de las grandes ventajas es que el cliente puede conocer en todo momento cuál es el estado de su registro gracias al sistema de consulta de la ORVE.

La renovación, por tanto, llega a las oficinas para adecuarse a las necesidades de los ciudadanos y las consolida como uno de sus mejores activos, además de ofrecer un enorme potencial de negocio. «A lo largo de la historia, Correos siempre ha ido transformándose de la mano de los ciudadanos, y así seguirá», explica Carlos García González, subdirector de Oficinas de Correos.

Un conjunto de servicios que confirman el espíritu innovador de Correos, un organismo caracterizado por su «capilaridad, flexibilidad de horarios, marca, cercanía, seguridad y confianza». Un afán por adecuarse al mundo en el que vive que se traduce con constantes mejoras. García González defiende la profesionalidad de los equipos y de la atención al cliente de la institución a la que representa. Revela, además, como Correos afronta su presente y futuro, los planes para extenderse a otros sectores de la economía y el esfuerzo para continuar, tres décadas después, yendo de la mano con sus clientes. «Nos hemos logrado posicionar como una institución que facilita la vida de los ciudadanos, diversificando los servicios que ofrecemos, lo que nos ha permitido acceder a nuevas líneas de ingresos», explica.

Los planes de la institución se centran también en ampliar al resto de España las gestiones relacionadas con el envío o la retirada de dinero y eso a pesar de que actualmente ya hacen más de 15.000 pagos y cobros cada día. «Tenemos capacidad, de recursos en términos de conocimiento, tiempo, y profesionales, como de espacio y extensión», detalla el subdirector de Oficinas. Esos profesionales, en concreto, que junto con la tecnología hacen posible que el cliente no perciba más colas o mayor tiempo de espera y que Correos pueda reaccionar frente al incremento de la demanda.

Un camino, eso sí, estando siempre cerca del cliente y acompañándole en su transformación. «La modernización de la sociedad en España va unida a la adaptación de todos aquellos símbolos que utiliza en su día a día. Somos un pilar fundamental en la sociedad, con un objetivo claro: seguir siendo de utilidad a los ciudadanos mediante la cercanía y la profesionalidad», concluye García González.