La bolsa española ha registrado esta semana la mayor caída en casi diez años al perder el 11,76 % por la extensión de la epidemia de coronovirus, las medidas adoptadas para combatirla y su incidencia en la economía mundial.

En su peor resultado semanal desde principios de mayo de 2010, cuando cayó el 13,78 % por la crisis de la deuda europea, el índice principal del mercado nacional, el IBEX 35, ha terminado en 8.723,2 puntos, nivel similar al marcado en agosto del año pasado. Este viernes ha bajado el 2,92 % y en el año acumula una caída del 8,65 %.

Todos los grandes valores bajaron esta semana: Repsol el 15,27 %, el tercer peor resultado del IBEX en este período;BBVA cayó el 15,18 %; Telefónica el 12,27 %; Banco Santander el 12,03 %; Inditex el 10,95 % e Iberdrola el 7,69 %

Entre esas compañías hoy solo ha subido Inditex, el 0,11 %, mientras que Telefónica ha bajado el 6,03 %, la tercera mayor caída del IBEX; BBVA ha cedido el 4,67 %; Iberdrola el 4,18 %; Repsol el 3,62 % y Banco Santander el 2,71 %. 

El índice Vibex ha superado los 26,4 puntos

El índice Vibex, que mide la volatilidad del selectivo español Ibex 35, ha superado los 26,4 puntos este viernes por el pánico de los mercados por el brote del nuevo coronavirus Covid-19, alcanzando una cota que no superaba desde abril de 2017. La subida del índice de volatilidad ha sido del 116% en los últimos cinco días, la mayor racha en más de una década, y suma un repunte del 102% en las últimas 52 semanas, según los datos de Bloomberg.

El indicador VIX de Chicago, que mide la volatilidad de los contratos futuros a 30 días que se hacen sobre el S&P500, ha ascendido a 47,15 puntos este viernes, un nivel que no registraba desde sus máximos de enero de 2015.

«El pánico vendedor ha sacudido los mercados, que han cerrado su peor semana desde 2008. Las medidas de contención llevadas a cabo en los países afectados ha elevado el miedo a una recesión mundial provocando un pánico vendedor sin precedentes», ha explicado Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank, que considera que se da una «sobrerreacción» del mercado al coronavirus.

La propagación del coronavirus, especialmente en Europa, durante los últimos días, ha desencadenado una venta masiva de activos de riesgo y una elevada demanda de activos considerados más seguros como los bonos del Tesoro estadounidense, el dólar y el oro. «A medida que los mercados vuelvan a valorar los efectos indirectos del virus en la economía, es probable que la volatilidad persista», sostienen los analistas de Amundi.

En este contexto, los expertos de Fidelity consideran que se deben intentar evitar especialmente los movimientos de entrada y salida de los mercados, que perjudican las rentabilidades a largo plazo en una amplia gama de clases de activos.

«Los mercados pueden reaccionar de forma muy brusca ante posibles amenazas, pero también pueden estabilizarse rápidamente y terminar recuperándose. Por lo tanto, conviene no centrarse demasiado en las oscilaciones a corto plazo, por acusadas que puedan parecer, e invertir en empresas de calidad que puedan seguir generando rentabilidades duraderas a lo largo plazo», ha recomendado Fidelity.