Acuerdo para crear un fondo de reconstrucción. El Consejo Europeo ha dado luz verde este jueves a comenzar a trabajar en un fondo ligado al presupuesto de la Unión Europea para aupar a las economías comunitarias que queden dañadas por la crisis del Covid-19, aunque no ha aprobado la cifra aún ni la vía de financiación, un punto en el que los Estados siguen divididos.

Los Veintisiete han decidido que volverán a verse las caras por vía telemática el próximo 6 de mayo para cerrar los detalles del acuerdo, una vez que la Comisión Europea haya diseñado una propuesta para el fondo y realizado un trabajo técnico.

Con todo, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha adelantado en la rueda de prensa posterior al encuentro que el fondo se financiará a través de un «equilibrio» entre «préstamos y garantías», uno de los puntos clave del debate sobre este fondo de reconstrucción.

Mientras que los países del Sur (España e Italia entre ellos) abogan por subvenciones sin retorno, el bloque del Norte (Alemania, Países Bajos) prefiere que el fondo se materialice a través de préstamos que deberán ser devueltos. Aunque este elemento debe ser aún debatido, de acuerdo con von der Leyen está «claro» que el marco será un «fuerte equilibrio» entre ambas opciones.

El Consejo Europeo, además, ha acordado que el paquete de medidas aprobado por el Eurogrupo se ponga en marcha el próximo 1 de junio, según ha explicado su presidente, Charles Michel, que ha apuntado que es necesario trabajar «urgentemente» en este fondo de recuperación para «evaluar la magnitud exacta, su financiación y su relación con el marco presupuestario, que necesitará ser ajustado».

«Damos la bienvenida a una hoja de ruta para la recuperación que contempla principios importantes: solidaridad, cohesión y convergencia. Define cuatro áreas de acción: un Mercado Único en total funcionamiento, un esfuerzo inversor sin precedentes, actuación global y funcionamiento del sistema de gobierno», ha apuntado Michel.

González Laya, en una rueda de prensa posterior, ha confirmado que el grupo de presidentes y jefes de Estado de la Unión Europea se han centrado en fijar los «principios» más que debatir «los detalles» del proyecto. «No hemos querido entrar en el juego del Norte y el Sur y queremos aunar las visiones, poner algo sobre la mesa que nos permita empezar el partido de fútbol y que lo ganen todos los que juegan», ha añadido.

Sobre la división Norte-Sur, González Laya ha explicado que responder a esta crisis «es una cuestión de responsabilidad». «En esta crisis estamos todos en el mismo barco: los pasajeros de primera, de segunda, de tercera, grandes, pequeños, con maletas, sin maletas. Tenemos que asegurarnos de que este barco flota», ha añadido.

El plan de España

España llegaba a este Consejo Europeo con un plan bajo el brazo. Hace días ya dio a conocer su propuesta para crear un fondo de reconstrucción dotado con 1,5 billones de euros y que se financiaría con deuda perpetua. «España defiende una profundización de la solidaridad económica. España quiere una Unión Europea que permita desarrollar una política fiscal común y que dote de contenido robusto al pilar europeo de derechos sociales», explicaba este jueves la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

La Comisión Europea recogió el guante del proyecto de España y horas antes del Consejo Europeo se conoció que propondría a los Veintisiete crear un fondo de similar importe pero sin el principal atractivo para España. El plan de Bruselas era que se financie en parte con deuda a largo plazo y en parte con créditos, no con deuda perpetua.

El Gobierno ha querido ir preparado al encuentro y Nadia Calviño, vicepresidenta de Asuntos Económicos, ha mantenido durante los últimos días intensos contactos con su homólogo alemán, Olaf Scholz, según informan fuentes diplomáticas.