Repsol ha acordado la celebración de su junta general de accionistas, que tendrá lugar el próximo 8 de mayo en segunda convocatoria, sin asistencia física de ninguna persona, más allá de "las que resulten estrictamente requeridas para permitir la organización y celebración de la reunión, con las medidas de seguridad y distanciamiento necesarias", ante la crisis sanitaria del coronavirus.

Según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a efectos de ejercitar los derechos de los accionistas, la asistencia telemática del accionista "será equivalente y sustitutiva de la asistencia presencial a la junta".

El pasado 17 de abril, la compañía ya había dado el visto bueno para que la asistencia a su Asamblea también pudiera realizarse mediante el empleo de medios telemáticos y había dejado abierta la posibilidad a que el evento tuviera lugar sin la presencia física de accionistas o invitados.

La actual situación por la crisis del coronavirus está llevando a todas la empresas a optar por la celebración de una junta general de accionistas de una forma telemática.

La compañía presidida por Antonio Brufau pone así a disposición de sus accionistas todos los mecanismos para asistir telemáticamente a la junta a través de su página web corporativa (www.repsol.com).

Estos canales incluyen, además de la asistencia telemática, la representación conferida a través de medios de comunicación a distancia y el voto anticipado a través de medios de comunicación a distancia, ya sea mediante entrega o envío por correspondencia postal de la tarjeta de delegación o voto a distancia, o por medios electrónicos.

Ya a principios de este mes, Repsol recomendó "encarecidamente" a sus accionistas, ante la situación excepcional por la crisis sanitaria, que participaran en la junta general mediante la utilización de los distintos canales puestos a su disposición para delegar la representación y votar a distancia, evitando así acudir físicamente a la cita.

La compañía subrayó que la celebración de la junta "era una necesidad para que la sociedad pueda continuar desarrollando su actividad con normalidad y alcanzar sus objetivos, en interés de todos sus accionistas y de sus restantes grupos de interés".

El grupo ha indicado que continuará monitorizando la evolución de la emergencia sanitaria y las medidas adoptadas por las autoridades al respecto y actualizará la información contenida en este anuncio en caso necesario, "buscando siempre el cumplimiento de la normativa vigente y la mejor protección de nuestros accionistas, empleados, clientes y proveedores".

Repsol someterá a su junta general las cuentas anuales de 2019 y la aplicación del resultado del ejercicio, que supondrá el abono el próximo mes de julio de un dividendo de 0,55 euros -que será satisfecho bajo la fórmula de 'scrip dividend'-, con el que completará así la retribución a cuenta de 0,45 euros pagada el pasado mes de enero y permitirá alcanzar el objetivo de un euro recogido en su actual plan estratégico.

No obstante, ya no se incluye en el orden del día la propuesta de reducción del 5% de la cifra del capital social de la compañía a 31 de diciembre de 2018 que acordó en julio del año pasado, y que representaba una mejora en la retribución de los accionistas a través de recompra de acciones, debido a la actual situación de los mercados y las circunstancias sobrevenidas como consecuencia del Covid-19.

Asimismo, se propondrá a los accionistas la aprobación de tres nuevos ciclos adicionales del plan de compra de acciones por los beneficiarios de los programas de incentivo a largo plazo y el visto bueno a un nuevo programa de incentivo a largo plazo.