El Puerto de Bilbao contará con dos importantes plantas de producción de combustible dentro de su plan de descarbonización y que permitirán producir combustible sintético cero emisiones por un lado y la generación de gas a partir de residuos urbanos, por otro. El plan de inversiones, por un importe total de 80 millones, ha sido presentado hoy por el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, quien ha destacado la importacia de la inverión no sólo por el aporte a la descarbonización que supone sino también por la apuesta por la innovación que supondrá, por el respaldo a la economía vasca y española y por el impulso que dará a la economía en estos momentos difíciles.

El Grupo Repsol incorpora estas dos apuestas en el Puerto de Bilbao dentro de su programa de transición energética con una descarbonización «tangible» para convertir la compañía en un entidad de «emisiones cero en el año 2050». El el proyecto contará con la participación de Petronor y del Ente Vasco de Energía (EVE).

El primero de los proyectos consistirá en la construcción de una de las mayores plantas de producción de combustible sintético cero emisiones netas del mundo a partir de hidrógeno verde, generado con energía renovable. Una de las características del combustible que se producirá será el empleo del agua y el CO2 como únicas materias primas. El combustible que se generará podrá ser de utilización tanto en los automóviles como en aviones y otras muchas aplicaciones. En esta actuación Petronor y el EVE serán los socios de Repsol. La planta de producción de combustibles sintéticos, que estaŕa operativa en 2024, tendrá capacidad de producción de 10.000 litros diarios y 10 Megawatios de hidrógeno.

Emisiones cero en 2050

La segunda de las plantas anunciadas hoy se ubicará junto a la primera en las instalaciones portuarias de Bilbao y estará destinada a la generación de gas a partir de residuos urbanos. Se trata de un gas cuyo destino será la sustitución del consumo de combustible tradicionales que la refinería vasca emplea en su proceso productivo. La inversión de esta planta alcanzará los 20 millones de euros.

El proyecto se inserta en el reto de Repsol y Petronor por alcanzar el reto de emisiones cero en 2050. La planta de pirólisis podrá procesar unas 10.000 toneladas al año de residuos y su capacidad podrá ampliarse en fases posteriores hasta 120.000 toneladas al año.

«Apostamos por la descarbonización, queremos ser un grupo competitivo en el año 2050. Por eso hemos sido pionereos en un plan de cero emisiones netas en 2050. En el año 2020 vamos a cumplir el pirmer hito que era reducir las emisiones CO2 un 3% respecto a 2016 y en el plan que presetaremos será alcanzar el 10% en 2025 y así hasta el 100% en 2050», ha asegurado Imaz.

Estas dos plantas, en las que trabajarán 30 personas, tendrán además un valor de aseguramiento para el futuro de todas las refinerías de la compañía: «No solo generará empleo sino que garantizará el resto de empleos de la refinería, tenemos que estar preparados para trasladar una tecnología de reduccion de emisones. Se consolidarán muchos empleos que de otro modo estarían amenazados».

Impacto de la pandemia

«España debe basar su estrategia de descarbonización en sus capacidades tecnológicas e industriales. La producción de hidrógeno verde y su combinación con la captura y uso de CO2 para producir combustibles con cero emisiones netas forma parte de la estrategia industrial de descarbonización de Repsol. Con este proyecto, la industria española se convierte en un actor relevante en la reducción de emisiones en Europa».

Imaz ha asegurado que pese al impacto que ha tenido la crisis sanitaria en el desarrollo económico de la compañía, confía en que no tenga un traslado en el mantenimiento de los pustos de trabajo. Ha señalado que en los primeros meses de la pandemia la venta de combustible cayó un 75% y que el pasado paso fue del 38%: «Si en los peores momentos aguntamos, creo que ahora lo haremos».