La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha anunciado este jueves que se ha visto obligada a aplazar su inminente boda por coincidir con la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, convocada para mediados del mes de julio.

Frederiksen tenía previsto casarse el 18 de julio, segundo y último día de la reunión en la que los líderes europeos deberán llegar a un acuerdo sobre el plan de recuperación económica y el presupuesto del bloque para los próximos siete años. Será la primera cumbre presencial desde el estallido de la pandemia de COVID-19.

La mandataria danesa ha publicado en Facebook una foto junto a su prometido, «un hombre increíble», para explicar que aunque está deseando casarse con él, debe cumplir con su deber y proteger los intereses de Dinamarca. «Una vez más tenemos que cambiar nuestros planes», ha lamentado.

«Estoy deseando decir que sí a Bo (afortunadamente es muy paciente)», ha añadido Frederiksen en su mensaje.