El pago fraccionado del Impuesto de Sociedades es inconstitucional. Así lo ha decidido el Tribunal Constitucional por unanimidad que considera que esta regulación aprobada mediante Real Decreto en septiembre de 2016 afecta al «deber de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos».

Bajo esta norma, las empresas debían abonar el Impuesto de Sociedades en tres pagos: en marzo, septiembre y noviembre. En estos pagos, las empresas adelantan una parte de su resultado contable y a continuación, el Estado devuelve las cantidades que se hayan ingresado de más. En concreto, la modificación aprobada por el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, fijaba en pago mínimo fraccionado en un 23% sobre el resultado contable de grandes empresas.

La modificación introducida hace cuatro años se aplicaba a las empresas con facturación superior a los 10 millones de euros. En este sentido, el Tribunal destaca que «afecta de forma sustancial a su cuantificación (del tributo) y lo hace respecto de las empresas de mayor tamaño que, aunque relativamente pocas en su número, son las que aportan más de la mitad de la recaudación del impuesto».

El Constitucional no hace una valoración sobre la cuantía que debían adelantar las empresas, pero sí lo hace sobre «los límites materiales del Real Decreto-ley» ya que la entrada en vigor del mismo afecta «a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos», entre los que se encuentra el «deber de contribuir» a las arcas públicas.

Recaudación pública

Precisamente, la medida aprobada por Hacienda tenía como objetivo aumentar la recaudación pública. El Ejecutivo de Rajoy se vió obligado a adoptar esta medida toda vez que los ingresos por el Impuesto sobre Sociedades se habían desplomado y la recaudación del mismo se alejaba de los 20.000 millones de euros anuales que recaudaba en los años previos a la crisis.

Ahora, el Ministerio que actualmente dirige María Jesús Montero deberá pronunciarse al respecto para que esta sentencia no suponga un nuevo achaque a unos ingresos públicos lastrados, todavía más, a causa de la crisis del coronavirus.