Hacer la compra en el súper sin ir al súper. Este es uno de los objetivos de las aplicaciones móviles de Mercadona, Carrefour, Lidl, Alcampo o Dia. Sin largas colas ni paseos ni dependientes. La tecnología ya permite al cliente comprar casi todo tipo de productos con unos cuantos clics en su smartphone. Estas son las ventajas y desventajas de las apps de algunos de los grandes supermercados que operan en España.

Mercadona

La app de Mercadona exige al usuario que se identifique. Tendrá que introducir un correo electrónico, su nombre, apellidos y una contraseña segura. La plataforma se divide en cuatro grandes secciones: inicio, categorías, mis habituales y cuenta.

En ‘inicio’ encontrará los productos del momento o los recién añadidos y mejorados. Ahora mismo, por ejemplo, destacan sus cremas de protección solar. Debajo de cada producto se ofrece el precio por unidad y una pestaña para añadir el artículo al carrito virtual. Ofrece una ventaja frente a la compra tradicional. La app va indicando al cliente la suma total de todo lo que vaya incluyendo en la cesta.

Pero para seguir un orden en la compra es preferible utilizar las ‘categorías’. Hay hasta 26: aceite, aperitivos, carne, cereales, charcutería, parfarmacia, marisco, panadería… Sí se pincha en una de ellas se desglosan las subcategorías para encontrar el producto concreto. La de panadería se divide en bollería de horno, envasada, harina, pan de horno, tartas, entre otras. Escoger varias unidades del mismo producto es tan fácil como pulsar al signo de más o al de menos que aparecen justo después de añadir el artículo a la cesta.

¿Qué información se ofrece del producto? Además del precio por unidad, la aplicación de Mercadona detalla el valor al peso y adjunta fotografías de los artículos. Si está envasado, el cliente podrá ver todo lo que aparezca en el envoltorio: ingredientes, información nutricional, modo de conservación… También se le enseñarán varios productos relacionados.

El gran inconveniente de esta app es que sólo permite compras iguales o superiores a 50 euros. Para terminar el pedido basta con pulsar en ‘ver carro’ y tramitar la operación. Luego se debe facilitar la ubicación, el día y la franja horaria en la que se desee recibir la entrega. Ni todas las ubicaciones están disponibles ni se puede escoger cualquier horario. El servicio a domicilio de Mercadona puede estar completo y no disponible en algunas horas del día. En el último paso se introducen los datos de la tarjeta bancaria para pagar la compra.

Carrefour

La aplicación del grupo francés de distribución se llama ‘Mi Carrefour’. Para utilizarla también hay que registrarse. Aunque esta app pide algún dato personal más al cliente que la de Mercadona, como el número del documento de identidad.

En la pantalla principal, Mi Carrefour expone a modo de resumen algunas de las opciones que ofrece la aplicación. Hay varias categorías de compra (supermercado, moda, jardín, hogar, consolas, juguetes…), carteles que redirigen al usuario a las ofertas y rebajas o una pequeña selección de productos destacados. La plataforma tiene otro apartado para resolver las dudas de los clientes. El comprador encontrará, además, consejos, ideas y trucos sobre recetas de cocina, bodegas de vino o looks de moda. Una especie de blog de Carrefour con multitud de posts.

Otra forma de moverse por la aplicación es a través del típico botón de tres rallas horizontales ubicado en la parte superior izquierda de la pantalla. Un índice con todas las categorías y subcategorías de compra. El método de selección de productos de Mi Carrefour es similar al de Mercadona. La suma de precios de lo que se vaya añadiendo al carrito, en cambio, no aparece en la plataforma en cada instante.

En esta aplicación no se paga todo de golpe. Los productos de supermercado se pagan por un lado y los del resto de categorías, por otro. Es decir, el cliente no puede hacer un único pago para comprar unos plátanos y una consola. Deberá realizar dos operaciones distintas. Al precio total hay que sumarle el coste de envío. Las fechas de entrega también se pueden escoger. Con cada compra el usuario acumulará dinero para un cheque ahorro.

Lidl

La de Lidl sigue el mismo sistema que sus competidoras. El diseño de la aplicación es muy sencillo. Dividen la pantalla de inicio en dos pestañas. En una, ‘compra online’, están las categorías de compra (por ejemplo, hogar) y debajo sus subcategorías (bricolaje, todo para tu cocina, mascotas…) En otra pestaña, que llaman ‘en tu tienda’, publican sus promociones.

¿Cuál es la gran diferencia con Mercadona y Carrefour? Que Lidl no vende alimentos a través de su aplicación. Se limita a decir si están disponibles en tienda, hasta cuándo, sus precio y los posibles descuentos.

Al hacer la compra virtual del resto de productos, el cliente simplemente los añadirá a la cesta. Otra característica de la compañía alemana es que aporta información desglosada sobre cada artículo. La app no permite elegir una fecha concreta para la entrega del pedido. Sólo indica los días laborables que tardará en llegarle al cliente.

Alcampo y Dia

Cabe recordar que muchas de estas aplicaciones tienen otras utilidades a parte de la compra online. La de Alcampo sirve para hacer la lista de la compra, pedir turno, localizar los productos dentro de la tienda o saber más información sobre ellos. Pero sólo nos centramos en la compra a domicilio. En la de Alcampo se puede adquirir cualquier producto para que lo envíen a casa o para recogerlo en el parking. Su app destaca por compartir mucha información sobre los artículos. Entre ella, las opiniones de los consumidores.

Con la aplicación de Dia se puede recoger la compra ya lista en el súper o elegir la entrega a domicilio. Disponen de un servicio de envío express para que el pedido llegue al cliente en menos de una hora.