Este domingo, 21 de marzo, se cumplen quince años desde que el creador de Twitter, Jack Dorsey, publicó su primer tuit en la red social: «Creando mi twttr». Nació como una plataforma de ‘microblogging’ para que los usuarios contasen lo que estuvieran haciendo en ese momento. Pero acabó trastocando el debate político y el trabajo de los medios. Hoy acumula más de 300 millones de usuarios.

La historia del origen de Twitter es un ‘culebrón’ de amistades rotas, rivalidades y ambiciones. La cara conocida es la de Jack Dorsey, pero detrás del nacimiento de la red social también hubo otros nombres. Todo comenzó con Evan Williams, que se hizo famoso en el sector por haber vendido Blogger, una web de blogs, a Google. ‘Ev’ decidió financiar y convertirse en el director ejecutivo de Odeo, la empresa de podcast en internet de un amigo suyo, Noah Glass.

En 2005, Jack Dorsey, un joven ingeniero de carácter difícil, se unió a la startup de Sillicon Valley. Según el libro La verdadera historia de Twitter, de Nick Bilton, fue a Jack a quien se le ocurrió primero crear una web para que la gente compartiera lo que le estaba sucediendo. A Noah Glash le entusiasmó la idea de Jack y juntos la impulsaron. El producto tomó forma en marzo de 2006. Lo llamaron twttr, inspirándose en el nombre de otra red social, Flickr. Y lo lanzaron al público en octubre de ese año.

La red social gustó. Cada vez se registraban más perfiles. Jack se empezó a llevar mal con Glash y pidió su cabeza a ‘Ev’ Williams, que entonces era el consejero delegado provisional. ‘Ev’ cedió y echó a su amigo Glash de la empresa. Al poco tiempo, Jack sustituyó a ‘Ev’ como CEO de Twitter. No duró mucho. En otra vuelta de hoja, ‘Ev’, con mejor fama entre los empleados, recuperó las riendas del negocio.

Una serie de eventos entre 2008, 2009 y 2010 convirtieron a Twitter en algo mucho más complejo que un ‘blog’ instantáneo. La plataforma sirvió para informar en directo de sucesos como el aterrizaje de emergencia en el río Hudson de Nueva York o el terremoto de Haiti. También se descubrió como un poderoso canal de propaganda política. Para los medios de comunicación ya era una fuente más donde encontrar información.

Mientras tanto, siguieron los cambios en la cúpula de la plataforma. Jack estaba receloso. Se consideraba el creador de la red social. A finales de 2010 ‘Ev’ perdió el apoyo del consejo de administración y y se nombró a Dick Costolo como nuevo CEO. Cinco años después, tras la salida a bolsa o el cierre de la plataforma de microvideos Vine, Jack recuperó el puesto de CEO tras la dimisión de Costolo.

Con Jack de nuevo al frente, se pasó en 2017 de 140 a 280 caracteres. La compañía ha sufrido diferentes altibajos, pero sigue siendo una pieza importante para el mundo político y mediático. Las elecciones de 2016 en Estados Unidos marcaron un antes y un después en la concepción de la opinión pública sobre plataformas como Facebook, Twitter o YouTube. Estalló el debate sobre si censurar una información falsa que circula en las redes es limitar la libertad de expresión.

Hoy este dilema sigue estando a la orden del día. Sin ir mas lejos, Twitter corrigió en mayo del año pasado un tuit del entonces presidente norteamericano, Donal Trump, con información falsa. Y en enero decidió suspenderle definitivamente la cuenta por el riesgo de que incitara «a la violencia» tras el asalto al Capitolio.