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Sacyr se hace con una concesión de autopistas en Italia por 3.700 millones

Las autopistas, que conectan Turín con otras grandes ciudades, tienen una intensidad media diaria cercana a los 33.000 vehículos

Un tramo de la autopista italiana objeto de la concesión.

Un tramo de la autopista italiana objeto de la concesión. Sacyr

La constructora Sacyr se ha adjudicado la explotación de 320 kilómetros de autopistas en Italia que le reportarán un volumen de negocio valorado en 3.700 millones de euros a lo largo de los 12 años en los que mantendrá la concesión.

La constructora española se ha hecho con este contrato bajo un consorcio llamado SIS, participado al 51% por la italiana Fininc y al 49% por Sacyr, después de que el Tribunal Supremo del país transalpino confirmase la revocación a su rival de esta concesión.

En una presentación con analistas, el presidente y consejero delegado de la constructora, Manuel Manrique, ya adelantó que, tras esta última decisión judicial, todo apuntaba a que el consorcio al que pertenece Sacyr se adjudicaría este contrato.

Así, la compañía se encargará de la explotación de las autopistas A-21 Turín-Alessandria-Piacenza y A-5 Turín-Ivrea-Quincinetto, así como la autopista de enlace A-4/A-5 Ivrea-Santhià, el Sistema de Autopistas de Circunvalación de Turín (Satt) y el tramo Turín-Pinerolo, con una intensidad media diaria todas ellas de 33.000 vehículos.

Este contrato, adjudicado por el Ministerio de Infraestructuras y Transportes italiano, prevé unos ingresos por tráfico superiores a los 2.900 millones de euros durante los 12 años de la concesión, mientras que el proyecto incluye el diseño y ejecución de las obras con las que se mejorarán estas autopistas, con una inversión en mejoras prevista de 800 millones de euros.

En los tribunales

En noviembre, un consorcio liderado por la italiana ASTM se adjudicó este contrato pero con un litigio abierto que la compañía recurrió y que finalmente, el pasado 20 de abril, el Consejo de Estado italiano rechazó, revocando así la adjudicación, que pasaría a manos del único otro rival en el concurso, el consorcio integrado por Sacyr.

El tribunal rechazó el recurso presentado por ASTM al considerar infundada su petición de anular una sentencia previa a nivel regional que le excluía del proceso por no haber presentado ciertas certificaciones necesarias para la ejecución de algunas de las obras incluidas en el contrato.

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