El Gobierno del Reino Unido planea ofrecer hasta 5.000 permisos de trabajo temporales a transportistas extranjeros para tratar de atenuar la escasez de conductores que ha dejado desabastecidas a decenas de gasolineras, según han adelantado este sábado medios británicos.

Las colas de vehículos en estaciones de servicio continúan este fin de semana ante el temor entre los conductores a que se agote el combustible, después de que la petrolera BP cerrara esta semana algunas de sus instalaciones.

La compañía EG Group, que gestiona 341 gasolineras en el Reino Unido, ha impuesto un límite de gasto de 30 libras (35 euros) a sus clientes debido a la «demanda de combustible sin precedentes» que han registrado en las últimas horas.

El presidente de la Asociación de Automovilistas británica (AA), Edmund King, subrayó este sábado que no hay escasez de reservas de gasolina ni diésel en el Reino Unido, sino que los desabastecimientos responden a problemas de logística.

«Hemos estado hablando con responsables del Gobierno y con grandes compañías petroleras y podemos reiterar que no hay un problema de suministro en origen», afirmó King a la cadena BBC.

La secretaria de Estado de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, Nadine Dorries, ha insistido en su cuenta de Twitter en que no hay escasez de gasolina.

La Asociación de Transporte por Carretera británica (RHA, en inglés) ha advertido desde este verano de que faltan unos 100.000 conductores en el Reino Unido para hacer frente a las necesidades del sector.

Uno de los detonantes de la crisis es que cerca de 20.000 conductores europeos han regresado a sus países de origen, según la RHA. Con la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), las empresas británicas ya no pueden contratar a comunitarios sin un permiso de trabajo.

La pandemia, además, ha impedido que se expidieran miles de nuevas licencias para transportistas en los últimos meses.

El director de la Confederación de la Industria Británica (CBI, en inglés), Tony Danker, afirmó hoy que el escenario que afronta la economía británica se debe a la «resaca del Brexit».

«Hemos visto como algunos conductores volvían a casa, cuando no hubiéramos querido que volvieran a casa», sostuvo el responsable de la patronal, que considera que el Gobierno debe reajustar el «sistema migratorio».