Economía | Trabajo

El Gobierno amplía los ERTE sin renovar al personal de refuerzo que los gestiona en el SEPE

El SEPE cesará a 1.000 interinos contratados por el Covid de aquí a enero | Los sindicatos calculan que ha perdido más de 3.400 trabajadores en los últimos 10 años, aunque la carga de trabajo no deja de aumentar

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. A. Ortega / Europa Press

El Gobierno ha aprobado este martes la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) hasta el 28 de febrero. Si no se produce una nueva ola del coronavirus o alguna otra circunstancia excepcional inesperada, esta será la última ampliación de este mecanismo.

Después, el Ejecutivo implantará un sistema similar a unos ERTE permanentes, que ha bautizado como Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo (MSE) y que obligará a las empresas a reducir las jornadas de los empleados en lugar de despedir. Este sistema aún no está concretado, puesto que se está negociando con sindicatos y empresarios como uno de los puntos de la reforma laboral.

Los ERTE son la gran bandera que está ondeando el equipo de Pedro Sánchez este año, la figura que ha permitido que no se despida a miles de personas. «En esta crisis, pasados algo más de 15 meses, hemos recuperado los niveles de empleo previos a la crisis. En la crisis anterior tardamos más de una década», afirmaba Yolanda Díaz este martes ante los periodistas, apoyada por el ministro José Luis Escrivá y sus gráficos.

Sin embargo, el Gobierno no va a renovar al personal del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que contrató para gestionar todos estos ERTE, a pesar de que los expedientes de regulación de empleo seguirán activos al menos hasta marzo. En concreto, el SEPE cesará a 1.000 interinos contratados por el Covid de aquí a finales de año (500 este mes de septiembre más 500 a finales de diciembre, que se sumarán a los 500 que ya fueron cesados en junio).

Soluciones inmediatas «para evitar un escenario manifiestamente incómodo»

Por eso, los funcionarios temen el colapso del SEPE y han pedido en una carta firmada por los sindicatos CSIF (el más representativo dentro de la Administración Pública), UGT y CCOO una reunión urgente con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la que advierten de que se precisa de soluciones inmediatas «para evitar un escenario manifiestamente incómodo» para los usuarios del servicio de empleo.

«La Ministra debería ofrecer a la plantilla soluciones inmediatas a la carencia de efectivos, e implementar recursos tecnológicos que les permita una mayor agilidad para gestionar la actual carga de trabajo además del incremento que se va a producir con motivo de la ampliación de los ERTE», han exigido.

El SEPE ha perdido más de 3.400 trabajadores en los últimos 10 años. En 2020 contaba con menos de 8.000 trabajadores, que prestaron atención a más de 8,5 millones de personas en paro. Además, el CSIF advierte del «alarmante número de jubilaciones» que se están produciendo entre la plantilla ante la incertidumbre de la reforma de las pensiones y su alta edad media.

Incremento de trabajo por la ampliación de los ERTE

El CSIF calcula que la carga de trabajo actual en el SEPE cuadruplica a la que existía en junio de 2019, antes de la pandemia. Eso se suma a la no renovación de los efectivos contratados por el Covid y a la jubilación de la plantilla, más a la obsolescencia de las aplicaciones y sistemas informáticos de dicho departamento de Trabajo, según denuncian los sindicatos.

Asimismo, todos estos factores, unidos al aumento de solicitudes de todo tipo de protección por desempleo, incrementan la presión a la que está sometida toda la plantilla «desde hace ya demasiado tiempo» y dan lugar a las quejas de los usuarios. La demora ha aumentado a la hora de obtener una cita previa, en el reconocimiento y abono de las prestaciones, llevando al malestar de los usuarios. Son factores que «influyen negativamente en la calidad del servicio que se ofrece a la ciudadanía», remarcan.

Por último, desde los sindicatos insisten en que aún se presentan multitud de incidencias en las prestaciones por ERTE, que debe solventarse el abono de prestaciones indebidas y que eso genera unos procedimientos complejos de gestión que incrementan de forma alarmante la resolución de los expedientes.

Las organizaciones sindicales prevén que las cargas de trabajo continuarán en unos ratios muy elevados. «Todo ello hace vislumbrar un panorama desolador para la plantilla del SEPE, que ha estado en la primera línea de esta emergencia social desde el primer minuto, sin dar ni un solo paso atrás», lamentan.

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