La vicepresidenta de Asuntos Económicos del Gobierno, Nadia Calviño, ha informado este lunes de que el Gobierno ha decidido prescindir de la última emisión de deuda pública de bonos correspondiente a este año, con lo que la emisión neta durante 2021 se fijará en 75.000 millones de euros.

«Esto supone un 25% menos de lo que habíamos previsto al inicio del año», ha explicado Calviño a la prensa en Bruselas, a su llegada a una reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona (Eurogrupo).

La vicepresidenta primera ha apuntado además que la previsión del Gobierno es que la emisión de deuda neta del próximo año se sitúe aproximadamente al mismo nivel, lo que describe como un «refuerzo de una posición fiscal responsable y prudente» que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha mostrado «desde el primer momento».

Calviño ha considerado también que esta situación refleja el «buen tono» de la recuperación económica que «muestran todos los indicadores» de España, que ha dicho «está yendo de menos a más» gracias a una aceleración del crecimiento en la segunda parte de 2021 y tiene expectativas «positivas» tanto para 2022 como para 2023.

En todo caso, Calviño ha considerado que en el contexto de pandemia se está viviendo un momento de «notable incertidumbre» por lo que «no debe sorprendernos que haya constantes revisiones al alza y a la baja» de los datos económicos desde los distintos organismos.

«Lo importante es ver dónde está el pulso de la realidad económica», ha remachado la vicepresidenta al referirse a los datos del mercado de trabajo y de ingresos fiscales «que están un 3 % por encima de la recaudación que teníamos antes de que nos golpease la pandemia».