Economía

El turista japonés se resiste a volver a España

El número de viajeros nipones que visitaban nuestro país antes de la pandemia no paraba de crecer. El coronavirus los frenó en seco

Turistas japoneses en Madrid.

Turistas japoneses en Madrid. EFE/Luca Piergiovanni

Es imposible adivinar cuánto tiempo queda para volver a ver la tradicional estampa de calles repletas de grupos de turistas japoneses inmortalizando monumentos como la Alhambra (Granada) o la Sagrada Familia (Barcelona). Las restricciones impuestas con motivo de la pandemia de coronavirus frenaron en seco la llegada de un turista tranquilo y muy valorado en el sector por su alto nivel de gasto, que cada vez se animaba más a visitar nuestro país.

Amantes de la naturaleza y de los lugares emblemáticos, aprecian especialmente la oferta culinaria de los destinos que escogen. En 2019, llegaron cerca de 687.000 turistas japoneses, con un gasto de 1.481 millones de euros (el 1,6% al total de gasto de los mercados emisores). La tendencia estaba en claro ascenso durante el último lustro, con Cataluña (42%), Madrid (21%) y Andalucía (17%) como destinos favoritos. Pero la crisis sanitaria detuvo el crecimiento. En 2020 apenas llegaron 117.000 visitantes nipones, con un gasto de sólo 311 millones de euros. Y en 2021, sólo vinieron 29.368 japoneses.

Número de turistas japoneses en España. Fuente: Movimientos Turísticos en Fronteras (INE).

Y mientras otras nacionalidades ya comienzan a regresar a niveles prepandemia, el mercado nipón sigue prácticamente congelado. «A causa de las restricciones fronterizas, solo muy recientemente levantadas y con ciertas condiciones (vacunación, test PCR obligatorios), las búsquedas de vuelos de ida y vuelta en el motor de búsquedas de Skyscanner para la temporada de verano siguen estando un 85% por debajo de las que se realizaban antes de la pandemia», destaca el último Informe de Tendencias de Mercado elaborado por el Instituto de Turismo de España (Turespaña).

Si bien es verdad, prosigue, que las búsquedas hacia nuestro país «se han comportado mejor que las búsquedas internacionales y se aprecia una progresiva recuperación desde finales de enero». «A principios de abril, las búsquedas a España están en un 65%por debajo respecto de la misma fecha prepandemia», añade el texto.

En cuanto a las reservas de vuelos desde Japón a España, debido a la restricción del gobierno japonés para viajar al exterior y la limitación del número de pasajeros semanales permitidos a las aerolíneas, «el número de reservas tanto a España como a otros países europeos sigue en datos de un 90% por debajo de los de pre-pandemia«, recoge el informe.

Hasta la llegada de la pandemia, nuestro país se situaba en séptima posición en el ranking de destinos preferidos por los japoneses. Nos superaban Hawái, Australia, Italia o Francia. Precisamente, los japoneses son turistas esencialmente urbanos y cuando vienen a España, lo suelen hacer tras visitar otros países europeos de nuestro entorno más próximo. En 2020, conseguimos situarnos por delante de Reino Unido y Alemania.

Una vez aquí, sus viajes se caracterizan por realizar un circuito combinado por diferentes ciudades españolas a las que suele dedicar un día o dos en cada una. En 2019, las pernoctaciones hoteleras (1,3 millones) se habían disparado un 24,5% respecto al año anterior. Y los japonenses gastaban de media 1.985 euros por persona y 416 euros al día, con una estancia media de 4,8 noches.

De nuestro país les atrae especialmente el patrimonio cultural y la gastronomía. «El turista japonés tiene ganas de venir», exclamaba hace apenas un mes en una visita a la Sociedad Gastronómica de San Sebastián el embajador de Japón en España, Kenji Hiramatsu. «Recibimos noticias muy negativas y tristes, pero esperemos que tanto eso (la guerra de Ucrania) como la pandemia queden atrás para retomar la actividad turística plenamente lo más pronto posible», expresó tras haber visitado el Basque Culinary Center.

En efecto, la guerra de Ucrania es un problema añadido para la recuperación del turista ruso. «Está afectando no solo a percepciones subjetivas, sino directa y objetivamente a las aerolíneas, en especial las europeas y japonesas», abunda el informe de Turespaña. Como no pueden sobrevolar territorio ruso -la ruta ordinaria y más corta que une Japón y Europa-, los vuelos deben ser más largos y esto supone un incremento del gasto en combustible (que ya de por sí ha experimentado un auge disparado con motivo de la crisis energética provocada por el conflicto bélico).

El informe de Turespaña recuerda además que «Iberia y British Airways han aplazado la fecha de reinicio de conexiones directas (Iberia hasta 2023 y BA hasta otoño 2022)», mientras que otras aerolíneas europeas y japonesas han modificado sus operaciones con reducción de frecuencias o suspensión de algunos trayectos. Esto «puede repercutir sobre las operaciones previstas para el inicio de la temporada del verano», recuerda el organismo público.

Pero no todo son malas noticias. Aunque algunos indicadores continúan reflejando el impacto de la pandemia en la economía japonesa, algunos como la tasa de ahorro de los hogares han crecido durante la crisis sanitaria y «significan expectativas halagüeñas respecto del gasto posible en turismo», dicen en Turespaña. «Así mismo, según los datos de EGATUR (Encuesta de Gasto Turístico), el gasto medio por turista japonés en 2021 superó los 3.000 euros, la cifra más alta entre todos los países emisores del mundo», añaden.

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