Economía

El Banco de España prevé que la inflación pueda dispararse 1,7 puntos más si se cierra el comercio con Rusia

Un hipotético cierre comercial total entre Rusia y la UE restaría un 2,4% al PIB español, pero el Banco no calcula en cuánto quedaría el crecimiento de la economía este año

Imagen de un buque de contenedores.

Imagen de un buque de contenedores. EP

El Banco de España ha publicado este martes un informe con diferentes supuestos sobre qué supondría para la economía española una hipotética interrupción de las importaciones de materias primas energéticas procedentes de Rusia como un cierre total del comercio entre Rusia y la Unión Europea.

En el artículo, titulado Consecuencias económicas de un hipotético cierre comercial entre Rusia y la Unión Europea, el supervisor no da ninguna estimación sobre cómo quedaría el crecimiento del PIB español ni europeo a consecuencia de estos posibles cierres comerciales. Tampoco sobre la inflación, ya que, argumentan desde el BdE, parte del efecto contemplado en este informe ya se incluía en sus previsiones publicadas en abril, aunque no especifican qué parte.

Justo este lunes la UE acordó el embargo al petróleo ruso, aunque con matices y multitud de detalles aún por concretar, así como también sacar del sistema Swift a la principal entidad financiera rusa, Sberbank, castigar a cadenas de televisión públicas y apoyar más a Ucrania. Con respecto a las importaciones de petróleo, se cortan las que llegan por mar, dos tercios del total que compra la UE. Hace unas semanas se acordó lo mismo para el carbón, que la UE dejará de comprar a Rusia desde agosto. No hay un acuerdo similar para el gas.

Así, en el caso de un hipotético -y solo hipotético- cierre comercial total entre Rusia y la UE, la inflación española aumentaría en 1,7 puntos, y podría suponer una caída del PIB de hasta el 2,4% frente al crecimiento de la economía inicialmente estimado, en caso de que España se enfrente a dificultades para sustituir estas importaciones y exportaciones.

Pero el Banco valora otros escenarios, más probables. En el escenario central, el considerado como más probable, el impacto para el PIB español sería del 1,1% del PIB, mientras que la inflación aumentaría 0,9 puntos a lo largo de un año dado desde que se produjese el hipotético cierre, que en el escenario central solo implica un corte energético. En sus previsiones de abril, el BdE contempla que la economía española crecerá este año un 4,5%, y que la inflación se situará en el 7%.

El supervisor explica que la invasión rusia de Ucrania afecta a la economía española en tanto que puede llevar al encarecimiento de la energía, a la reducción de las relaciones comerciales y a la merma de la confianza por la incertidumbre, puede lastrar el consumo y la inversión de los hogares y empresas, así como a un endurecimiento de las condiciones financieras.

Pero los costes podrían ser mayores, si España o Europa dejan de recibir energía producida en Rusia, lo que llevaría a disponer de menos energía y a un aumento de sus costes. Alrededor del 18% del gas y carbón y el 9% de los derivados del petróleo que se consumen en la UE se importan de Rusia, aunque en el caso de España representan el 3 y el 2,5%, respectivamente.

Según los mismos cálculos, la posible interrupción de importaciones de energía -petróleo, gas y carbón- desde Rusia impactaría en la economía española entre 0,8% y 1,4% en el primer año, dependiendo de la reacción de Europa para sustituir estas fuentes energéticas. Sería menor que otros países: en Alemania tendría un impacto de entre un 1,9% y un 2,4%, en Francia, de entre un 1,2 y un 2%, en Italia, de entre un 2,3% y un 3,9%.

Con respecto al aumento de la inflación en España, sería de entre 0,8 y 1,2 puntos a lo largo del primer año. En conjunto, el impacto para la UE sería de entre un 2,5 y un 4,2 del PIB. Después, la magnitud del impacto iría reduciéndose conforme estos países aumentasen su capacidad de sustitución de esta energía procedente de Rusia.

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