Pueblan las arterias más comerciales de cada pueblo y ciudad de España. También son habituales de las parrillas televisivas. Multiópticas, Alain Afflelou, VisionLab… España es el país con mayor ratio de ópticas por habitante, pero desde hace unos años, el número de establecimientos está bajando. De las 10.1088 que se alcanzaron en 2017 se ha pasado a 9.810 en 2021.

Pero aquí hay más ópticas por habitante que en países de nuestro entorno más próximo como Italia, Francia o Alemania. Según el Libro Blanco de la Visión en España, las ventas de las ópticas del primer país son casi del doble de valor que las del nuestro, mientras que las del segundo y tercero triplican el resultado. «Hay muchas ópticas y eso es una ventaja para el consumidor», dice Elisenda Ibáñez, óptica-optometrista y coordinadora de Fedao, la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico, encargada de elaborar el estudio.

El problema es quién atiende el amplio tejido de ópticas que hay repartidas por toda la geografía nacional, en un sector que por su propia naturaleza, parece un poco alérgico a la compra por internet para todas las generaciones. Aunque desde 2017 haya unos 1.300 ópticos-optometristas más, «son tan necesarios, que faltan ópticos-optometristas en España», advierte Ibáñez. «Muchos en vez de estar en las ópticas, también están en clínicas oftalmológicas o en la Seguridad Social», explica.

En España hay 18.805 colegiados, de los cuales unos 1.300 son no ejercientes. En cuanto a su distribución por comunidades autónomas, Madrid, Cataluña y Andalucía concentran el mayor número de ópticos-optometristas. La Rioja y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son las que presentan un menor número de profesionales.

Además, aquí el número de habitantes por óptica es inferior al resto de mercados de nuestro entorno. Francia muestra casi un 10% más de habitantes por óptica, Italia cerca de un 30%, Alemania un 50% más y Estados Unidos un 70% más, aproximadamente.

Por eso, en Francia las ópticas facturan de media 525.598 euros, mientras que en Alemania llegan a los 581.383 euros. Incluso en Italia registran una facturación de 315.457 euros, frente a los 175.002 euros de media en nuestros país. Esto hace que el gasto medio por habitante en Francia sea de 99,69 euros, frente a los 36,16 euros que nos dejamos los españoles en este tipo de productos.

Al margen de eso, el sector ha conseguido prácticamente recuperar todo lo perdido con la pandemia. El año que comenzó la crisis sanitaria, los ingresos de las ópticas cayeron 336 millones de euros. La recuperación de las ventas en 2021 ha sido prácticamente total, sólo 26 millones de euros por debajo de los resultados prepandemia.

Y pese a todas las incertidumbres económicas actuales, «pinta que 2022 será un año que cerremos por encima de 2019», dice Ibáñez. Por tipo de producto, las lentillas son el segmento que más creció en 2021 con respecto a antes de la pandemia; un 5,3% y 13 millones de euros más de ventas.

Además, es un sector en parte bastante concentrado. Las ópticas independientes apenas representan el 10% del total, con 981 establecimientos. El resto, o bien están integradas en grupos de compras (58,4%) o en cadenas y franquicias (31,6%).

Las gafas de sol se recuperan

Los confinamientos y la menor actividad asociados a la pandemia hicieron que cayera en picado la venta de gafas de sol. Si las gafas graduadas retrocedieron un 17%, las gafas de sol se hundieron un 46%. Aunque en 2021 se comenzó a recuperar, es en este primer trimestre de 2022 cuando ha comenzado a repuntar con fuerza la compra de este tipo de artículos. «Los datos que tenemos son muy optimistas y muy positivos», dice Ibáñez. Eso sí, avisa de que los precios medios de este producto han subido una media de 10 euros.