Los gestores de los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife y el presidente de Astilleros de Canarias, la mayor industria naval de las islas, han recorrido este martes el puerto de Agadir (Marruecos) en una visita marcada por el doble sentimiento con que el sector marítimo canario mira a sus vecinos y competidores: entre el recelo y la oportunidad.

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El puerto era la última etapa del viaje de tres días que ha realizado el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, a la ciudad de Agadir, al frente de la mayor delegación de las islas desplazada hasta la fecha a Marruecos: 60 representantes institucionales y empresariales, muchos de ellos de ellos del sector portuario.

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Las cifras del puerto de Agadir palidecen si se comparan con las de sus rivales canarios (solo Las Palmas mueve siete veces más mercancía: 35 millones de toneladas, frente a siete millones), pero las dos Autoridades Portuarias de las islas no querían dejar pasar la oportunidad de conocer sus planes de expansión y crecimiento, informa Efe.

Años de desconfianza

Durante años, Canarias ha observado a Marruecos con desconfianza, entre otros motivos, por el conflicto del Sahara, porque la mayoría de las instituciones de las islas defienden la autodeterminación del pueblo saharaui y se oponen a las pretensiones expansionistas de Rabat sobre un territorio pendiente de descolonización.

Cada viaje a de una delegación canaria a Marruecos o al Sahara se ha seguido mirando desde esa óptica: pasó en la misión comercial de los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife al de Dajla y ha ocurrido ahora de nuevo con el viaje a Agadir.

Dos sectores económicos claves de Canarias tienen en particular esa visión cuando miran a Marruecos: el turismo (también presente en la misión a Agadir) y el marítimo portuario.

Los responsables de este último reconocían en varios corrillos durante el viaje su interés por saber los detalles del puerto de Agadir: como son sus calados, el tonelaje de sus grúas o si las condiciones meteorológicas de la costa de Souss Massa le facilitarían o dificultarían operar allí con grandes barcos portacontenedores.

No obstante, la gran amenaza para los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, dicen, son las nuevas tasas a las emisiones de CO2 que la Unión Europea ha impuesto al tráfico marítimo.

En el caso de Canarias, advierten, pueden impulsar a navieras y consignatarias a ahorrárselas sustituyendo las escalas en los grandes puerto de las islas por los de Marruecos.