RIC Energy acelera su estrategia en almacenamiento energético con una cartera de más de 1.000 MW de proyectos BESS standalone en España e Italia, la mayoría de ellos en fases avanzadas de tramitación administrativa y próximos a alcanzar el estado de 'ready to build' (RTB). Esta apuesta consolida el posicionamiento de la compañía en uno de los segmentos clave para la transición energética y para la estabilidad de los sistemas eléctricos europeos.

PUBLICIDAD

Según informó la compañíá, la estrategia de desarrollo se ha centrado en la identificación y priorización de proyectos de almacenamiento ubicados en nodos estratégicos, tanto en la Península Ibérica como en el sur de Italia y en zonas insulares. Se trata de localizaciones donde la creciente necesidad de flexibilidad del sistema eléctrico, junto con señales de mercado favorables, permite capturar ingresos relevantes desde las primeras fases de operación, reforzando la viabilidad y el atractivo de los proyectos.

PUBLICIDAD

En el caso de España, RIC Energy impulsa proyectos BESS diseñados específicamente para aprovechar la creciente volatilidad intradiaria del mercado eléctrico y los episodios de congestión de red. Ambos factores están incrementando el valor del almacenamiento standalone en el corto plazo y situándolo como una herramienta clave para la gestión eficiente del sistema. En Italia, la cartera incluye proyectos con duraciones de 8 horas, alineados con las necesidades estructurales del sistema eléctrico y con los mecanismos de mercado previstos para los próximos años.

Más del 50% de la cartera total se encuentra en una fase avanzada de desarrollo, con previsión de alcanzar el estado de ready to build (RTB) a lo largo de 2026. En paralelo, los primeros proyectos de almacenamiento ya están preparados para su entrada en fase de operación a partir del segundo semestre de 2026, lo que sitúa a la compañía entre los desarrolladores con mayor grado de madurez en el ámbito del almacenamiento energético en el sur de Europa.

A esta cartera se suma un porfolio total de más de 3.300 MW de proyectos con un alto grado de madurez en Estados Unidos y 200 MW en Chile, así como iniciativas híbridas en España, reforzando el alcance internacional y la diversificación tecnológica de la compañía.

Con este conjunto de proyectos, RIC Energy indicó que refuerza su papel como socio industrial para inversores y operadores interesados en iniciativas de almacenamiento listas para ejecutar, en un contexto clave para el despliegue acelerado de soluciones BESS en Europa y para el avance hacia un sistema energético más flexible, resiliente y eficiente.