El consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha estimado en unos 1.100 millones de euros el incremento del coste de los servicios complementarios fruto de la operación reforzada del sistema eléctrico desde el apagón peninsular del pasado 28 de abril, una "fiesta" que "finalmente paga el ciudadano".

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Así lo ha explicado este jueves ante la comisión del Senado que investiga el 'cero eléctrico', donde ha dicho que no cree que la política energética del Gobierno sea mala, sino que "es buena pero se ha llevado a cabo mal", y es que el despliegue renovable se ha hecho sin los elementos necesarios "para que fuera un éxito", según informa EFE.

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Bogas ha respondido así al senador del PP, José Ramón Díez de Revenga, que ha aseverado que el incidente fue "consecuencia directa" de las políticas del Ejecutivo, de una "mala programación de Red Eléctrica" para ese día y de un "despliegue desordenado y sin control de renovables" sin que se actualizaran los controles.

En relación con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), el consejero delegado de Endesa ha afirmado que es "un buen plan, muy ambicioso y que, de cumplirse, llevaría a España a una situación muy buena".

Ahora bien, ha proseguido, visto que "básicamente se diseñó en 2020" (cuenta con una actualización posterior), podría haber una sensibilidad suficiente para adaptarlo, ya que "la vida presenta problemas nuevos".