La campaña electoral en Castilla y León ha quedado marcada por una contradicción que ha encendido al colectivo militar. Mientras el candidato del PSOE, Carlos Martínez, afeaba públicamente al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, que se sentara con representantes de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) para conocer la “situación real” de los 11.000 efectivos destinados en la comunidad, su propio partido había abierto semanas antes un canal de contacto con esa misma asociación.
La prueba es una carta oficial de los socialistas fechada el 18 de febrero de 2026, a la que ha tenido acceso El Independiente. En ella, el PSOE de Castilla y León trasladaba a ATME que quedaba “a vuestra disposición” para conocer las inquietudes, "propuestas, sugerencias o consideraciones que estimen oportunas", por parte del colectivo. En esa misma carta los socialistas pedían que esas propuestas fueran enviadas por correo, negando una reunión física hasta después de las elecciones.
El documento desmonta el relato de distancia exhibido en campaña en el que Martínez acusaba a Mañueco de estar haciendo "algo interesantísimo" al reunirse con esta asociación y de dar "un portazo" a otros colectivos como los bomberos. La realidad es que semanas antes, su propio partido había enviado una carta en respuesta a la misma asociación para poder reunirse en un futuro y para conocer sus inquietudes.

"Nos pedían silencio y papeles por escrito"
ATME sostiene que mientras se les pedía discreción y el envío de documentación por escrito, el candidato socialista cuestionaba públicamente que otros partidos se sentaran con ellos. “Están mintiendo. En público dicen que qué mal que el PP se reúna con nosotros, pero en privado nos envían cartas diciendo que están a nuestra disposición. Han intentado utilizarnos como arma política mientras nos pedían silencio y papeles por escrito hasta el día después de votar”, recalca Gómez.
Uno de los puntos que más ha tensado la relación ha sido el argumento utilizado por Martínez en campaña, al sugerir que el diálogo específico con los militares podía suponer un agravio comparativo respecto a otros trabajadores esenciales, como sanitarios o docentes.
"Los bomberos forestales que estaban clamando, defendiendo sus vidas y defendiendo nuestro patrimonio natural y les ha dado un portazo despreciándolos y menospreciándolos. No somos capaces de escuchar a nuestros profesionales sanitarios ni a nuestros profesionales en la educación. Les damos un portazo a los profesionales de la protección social, pero eso sí, escuchamos a la Asociación Española de Tropa y Marinería", dijo el candidato del PSOE en las próximas elecciones en Castilla y León.
Intento de ridiculizar
ATME considera que esa narrativa busca enfrentar a colectivos. “Este político se ha sacado de la manga una situación para intentar ridiculizarnos. Nos intenta azuzar contra los médicos y los maestros", explica. " Si somos hijos de maestros, somos hijos de agricultores y de electricistas”, responde Gómez, subrayando que los militares forman parte de las mismas familias trabajadoras que el PSOE dice representar.
La asociación insiste en que la función de las Fuerzas Armadas no compite con la de otros servidores públicos, sino que es complementaria. Y recuerda el número de bajas acumuladas en acto de servicio como argumento central de su reivindicación. “Somos la institución con más muertos; ni la Guardia Civil, ni la Policía, ni los bomberos... todos unidos no tienen más muertos que el Ejército en beneficio del ciudadano.", dice, y explica que el candidato del PSOE "ha intentado pelearnos con los bomberos cuando hemos estado con ellos apagando fuegos y muriendo a su lado”, sostiene el presidente de ATME, que califica de “patinada” el discurso del candidato socialista.
Reunión sí, pero después de votar
El contenido de la misiva es el núcleo de la polémica. El ofrecimiento por parte del PSOE de una reunión no se planteaba de manera inmediata, sino que quedaba pospuesta a una reunión de trabajo una vez concluidas las elecciones. Además, el PSOE instaba a la asociación a remitir sus propuestas por escrito “para ir estudiándolas”, descartando cualquier encuentro presencial mientras se desarrollaba la campaña.
Desde ATME interpretan esa fórmula como una estrategia calculada para evitar una fotografía incómoda en plena contienda electoral, pero a la vez asegurarse el acceso a las reivindicaciones del colectivo. Entre ellas figuran cuestiones como la temporalidad a los 45 años o las retribuciones de la escala de Tropa y Marinería.
Para su presidente, Marco Antonio Gómez, la carta acredita un comportamiento incoherente. “Es una auténtica vergüenza. Nos dicen por escrito que se reunirán con nosotros, pero solo cuando ya hayan pasado las urnas. Es como si les diera vergüenza que les vean con militares en campaña, como si fuera ensuciarse”, afirma indignado en declaraciones a este diario.
"Les da vergüenza sentarse con los militares"
Más allá del episodio concreto de la carta, Gómez interpreta lo ocurrido como un síntoma de la relación que el PSOE mantiene con el colectivo militar en la comunidad. “Parece que les da vergüenza sentarse con los militares. Es una vergüenza total. Yo me siento con todo aquel que quiera escuchar nuestros problemas, pero este partido, que es el del Gobierno, prefiere el silencio”, lamenta.
La indignación, sostiene, tiene también un componente de reconocimiento institucional. “A algunos políticos se les olvida que cuando ha habido un volcán, una pandemia o cualquier catástrofe, ahí hemos estado los militares y hemos muerto por nuestros ciudadanos. Y si hace falta volver a hacerlo, lo haremos las veces que haga falta porque es nuestra obligación”, afirma.
El precedente de Aragón y el cálculo electoral
ATME vincula la estrategia del PSOE en Castilla y León con el precedente de Aragón, donde la movilización del colectivo evidenció el peso del voto vinculado a la escala de Tropa y Marinería, entre activos, reservistas y familiares. “Allí, cuando el PP vio que no escucharnos les penalizaba, tardaron solo 24 horas en llamarnos. "Nos pidieron disculpas y se sentaron con nosotros", relata Gómez.
A juicio de la asociación, la carta del 18 de febrero respondía precisamente a la intención de evitar que se reprodujera un escenario similar. “Han intentado que no se repita lo de Aragón a base de darnos largas y pedirnos las propuestas por escrito para que no hiciéramos ruido hasta que pasaran las elecciones el día 24”, concluyen desde ATME.
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