Las plataformas digitales están ampliando el perfil del inversor tradicional. Y al igual que en otros muchos negocios, las aplicaciones móviles, los brokers online o plataformas de trading también usan todas las técnicas del marketing a su alcance para captar y retener al cliente, incentivar la toma de decisiones y fomentar un mayor número de operaciones. Así que lo que es una 'democratización' de las finanzas —al poner la inversión financiera al alcance de más gente—, también eleva los riesgos.
Las alertas y notificaciones, la personalización de las aplicaciones, el lenguaje complejo o incluso la sobrecarga de información pueden influir muy negativamente en las decisiones que se toman para obtener rentabilidad. Y pese a la fuerte regulación del sector, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) lanza un mensaje de alerta en forma de guía para los inversores digitales.
El supervisor advierte de que prácticas habituales en el comercio electrónico o las redes sociales han aterrizado en el sector financiero. La rapidez, la sobreexposición a estímulos y la facilidad de acceso hacen que el usuario actúe de forma más impulsiva, con menor capacidad de análisis.
Notificaciones, mensajes urgentes o rankings de productos no tienen un efecto neutro, sino que condicionan la decisión del inversor. Y si la influencia que ejercen esas técnicas deja de ser informativa y busca inducir las decisiones, la CNMV cree que es un problema. "Las prácticas de captación digital pueden plantear riesgos para los inversores cuando, como en el caso de los patrones oscuros, rozan la manipulación", señala la guía de la institución.
Precios incompletos
Entre las 'trampas' más habituales detectadas por el supervisor en las plataformas digitales de inversión están las opciones predeterminadas. Se trata de configuraciones automáticas que el usuario acepta sin revisar y que pueden implicar mayores riesgos o costes.
También avisa de que a veces hay una sobrecarga deliberada a la hora de elegir para que el inversor acabe optando por una opción "destacada" o "recomendada". "Esta práctica se puede apreciar cuando se le ofrece al usuario un número abrumador de fondos de inversión y se le ofrece la posibilidad de elegir 'el fondo recomendado por los expertos' o el 'top 10 del mes' o cuando se le oferta un elevado número de carteras diferentes y acaba eligiendo 'la cartera más popular'", enfatiza el supervisor.
Las prácticas descritas aparecen en múltiples fases, desde la contratación del producto hasta el seguimiento de su evolución". A veces las aplicaciones usan reclamos comercialesen los que aparecen precios incompletos, y muestran solo parte de las comisiones para hacer más atractivo el producto.
Por ejemplo, la contratación de productos "sin comisiones" en los que posteriormente aparecen otro tipo de gastos o un desglose tardío de costes derivados del servicio contratado. Es lo que técnicamente se denomina como "precio por goteo o 'gota a gota' (drip pricing)"mediante la que una plataforma presenta inicialmente un coste muy atractivo pero va añadiendo costes adicionales y obligatorios de forma progresiva. Algo habitual en las apps de comida a domicilio.
Por su parte, el uso de lenguaje complejo -dice la CNMV- busca dificultar que el usuario entienda realmente en qué se está invirtiendo. La conocida 'letra pequeña' de los contratos traducida al mundo financiero digital. Y aunque pueda "transmitir una apariencia de profesionalidad, sofisticación o exclusividad", también puede "intentar justificar la aplicación de determinadas comisiones".
Del 'FOMO' al 'efecto rebaño'
Asimismo, el supervisor hace especial hincapié en el efecto que tienen sobre el inversor digital las notificaciones y la sensación de urgencia psicológica que transmiten las plataformas con mensajes del tipo "última oportunidad". Algo -advierte la CNMV- que puede empujar al usuario a actuar sin analizar, como si se tratara de la compra de un producto en promoción en un comercio. Por ello, aconseja desactivar notificaciones no esenciales y reducir la exposición constante para minimizar la posibilidad de tomar decisiones impulsivas.
A ello se suma otra técnica muy usada en las plataformas de reservas de alojamiento o de billetes de avión y tren, donde proliferan mensajes como "quedan pocas plazas" o "muchos están invirtiendo". Con ello se activa el sesgo de la escasez, es decir, la tendencia a considerar que lo escaso es valioso. También el "FOMO (acrónimo de Fear Of Missing Out o miedo a quedarse fuera), es decir, la tendencia que lleva a un inversor a comprar un producto porque otros lo están comprando y teme perder una oportunidad 'única'".
Por otro lado, el supervisor pone alerta sobre las conocidas "afirmaciones de popularidad". A través de influencers, expertos financieros, otros usuarios, deportistas o personalidades conocidas, las compañías lanzan "mensajes que hacen ver que un gran número de personas ya está invirtiendo en ese producto y pretenden activar el efecto rebaño y, por tanto, la tendencia a imitar las acciones de los demás bajo la creencia de que si otros actúan así es que esa conducta debe ser correcta".
Aquí pide tener especial cuidado con mensajes como "los expertos de nuestra entidad recomiendan aprovechar este momento", "este es el producto que más contratan los clientes como tú", "esto es lo que están haciendo los grandes inversores". Pues todo ello, dice la CNMV, "eleva la probabilidad de tomar decisiones poco meditadas y elegir productos que no encajan con el perfil del inversor".
Un plan de inversión previo
No en vano, los algoritmos que usan las plataformas refuerzan este efecto, ya que aprenden del comportamiento del usuario y adaptan los mensajes para aumentar la probabilidad de que actúe. Por ello, anque la técnica de la personalización "puede ayudar al inversor a tomar decisiones más alineadas con sus objetivos" (....) "también le puede llevar a confiar demasiado en las ofertas personalizadas de la plataforma sin analizar por sí mismo los riesgos".
En este sentido, recuerda que en el entorno digital es muy fácil tener una "falsa sensación de seguridad". El supervisor hace especial énfasis en que "el exceso de optimismo en el ámbito digital puede hacer que los usuarios ignoren señales de alerta, confíen ciegamente en reseñas o anuncios persuasivos, y subestimen la probabilidad de fraude, pérdidas económicas o problemas de privacidad".
Por ello recomienda establecer un plan de inversión previo y ceñirse a él, para evitar que el efecto de estas técnicas arruine las finanzas personales. Incluso, aconseja introducir lo que denomina como "periodos de enfriamiento" antes de invertir y tomar decisiones.
Asimismo, llama a hacerse cinco preguntas clave antes de ejecutar cualquier inversión en una aplicación, web o plataforma: ¿Esto encaja en mi plan de inversión? ¿Lo encontré yo o la aplicación me llevó? ¿Estoy actuando por diseño o por convicción? ¿Entiendo qué riesgo estaría asumiendo si invirtiera? ¿Puedo explicarlo con claridad? ¿Qué pasa si espero 24 horas?. "Si las respuestas no son convincentes, lo conveniente es no ejecutar la decisión", concluye la CNMV.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado