La crisis energética provocada por la guerra de Irán hace semanas que se deja notar en los cielos. En todo el mundo, cada vez más compañías aéreas han activado planes de restricción para algunas de sus rutas ante el riesgo de problemas de suministro. En no pocos casos han incrementado el precio de sus billetes para compensar la subida del queroseno. Sin embargo, en nuestro país la fotografía es significativamente mejor: el número de reservas se ha incrementado un 5,7% respecto al año pasado y la capacidad de las aerolíneas para contener los precios es mayor.

Desde el sector aseguran que, por ahora, el impacto del cierre del estrecho de Ormuz está siendo reducido en España. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) señala que el combustible está garantizado, apoyado en que más del 80% del combustible empleado es refinado en instalaciones nacionales. Además, apenas un 11,4% del crudo que se importa procede de la zona en conflicto, lo que ha permitido amortiguar el golpe geopolítico.

Coberturas financieras y control de precios

Ante el incremento del coste del combustible, el mercado español ha logrado sortearlo parcialmente gracias a las coberturas financieras. Estas herramientas alcanzan a cerca del 80% del combustible que se empleará este verano, limitando el impacto de una subida histórica: el precio del jet fuel se ha duplicado desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, pasando de 700 dólares a los 1.500 dólares por tonelada métrica.

El coste del combustible representa alrededor de un tercio de los gastos de una aerolínea. Gracias a estos contratos de cobertura ante incrementos bruscos, las grandes compañías en España se han podido blindar. Tampoco el volumen de cancelaciones externas ha afectado gravemente, ya que los países de Oriente Medio apenas representan el 1,5% de los vuelos que se operan desde España. Entre abril y octubre, hay programados 258,8 millones de asientos.

Previsiones y demanda por regiones

Pese al optimismo actual, el sector advierte que esta fotografía podría cambiar si la situación en Irán no se reconduce. El presidente de ALA, Javier Gándara, recomienda a los ciudadanos adquirir sus billetes "cuanto antes" para evitar posibles incrementos futuros ante un empeoramiento del escenario internacional. Cabe destacar que el crecimiento del tráfico aéreo en España antes de la guerra era del 3,2%, una cifra que ahora se ha superado.

Por regiones, el incremento de demanda de cara al verano es especialmente significativo en Alicante (+14%) y Andalucía (+9,8%). En los aeropuertos de Madrid y Barcelona, la demanda ha subido alrededor de un 8%. En el lado opuesto, Canarias registra un leve descenso del 2,5%, mientras que en las Islas Baleares el crecimiento es más moderado, con un 2,6% más de billetes vendidos.