El consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, se postuló este jueves para seguir ocupando el asiento de máximo ejecutivo de la cotizada que el Gobierno aspira a convertir en un gigante de la defensa. El plan pasa por renovar en su puesto durante tres ejercicios, a razón de hasta 4,9 millones de euros al año, según explican fuentes solventes a El Independiente.
"Estamos en una nueva etapa de gobernanza, pero los equipos están comprometidos, y no solamente los equipos, sino yo mismo. Y en ese sentido, pues se especula mucho, pero mi compromiso es total", quiso zanjar De los Mozos en la despedida de una conferencia con analistas convocada para explicar los resultados del primer trimestre.
Su futuro seguía siendo una incógnita tras la abrupta salida de Ángel Escribano de la presidencia y la llegada de Ángel Simón por imposición de Moncloa. El exdirectivo de Renault tenía que haber comunicado ya en los órganos internos su voluntad o no de renovar en el cargo al que accedió en 2023 y cuyo mandato vence el 24 de junio.
Así que aprovechó su intervención pública de este jueves para despejar la duda. "Si el Consejo y la Junta lo decide, estaré encantado de seguir trabajando porque considero que el proyecto que tiene Indra Group es de los más atractivos que tiene este país", expuso.
El Consejo ya abordó en marzo la propuesta económica para retener a De los Mozos. Y se volverá a reunir el 20 de mayo, donde tendrá que proponer formalmente la renovación negociada, según las fuentes antes citadas. Supone mejorar hasta un 50% su salario actual, entre parte fija y variable. Después, la Junta General de Accionistas convocada para el 25 de junio tendría que ratificarlo.
Además, De los Mozos hizo hincapié este jueves en su papel dentro de la nueva cúpula tras la salida de Escribano. "Respecto a la gobernanza, hemos pasado de un presidente ejecutivo a uno institucional", se encargó de recalcar ante los analistas sobre la figura de Simón. El ex exconsejero delegado de Criteria será, dijo, un "chairman'", como se denomina en inglés a ese tipo de puesto sin funciones ejecutivas.
Las asumirá De los Mozos, mientras Simón se quedará con la presidencia de dos comisiones clave; la Comisión Delegada Ejecutiva y la de Estrategia. Y ello pese a que este no estaría conforme con el salario asignado en su nombramiento y sí tendría voluntad de asumir mayores poderes dentro de la cotizada. Algo similar a lo que ya ocurrió con el ahora presidente de Telefónica, Marc Murtra, durante su etapa en la empresa.
Revisará el plan estratégico
Tras casi cuatro décadas en el gigante francés de la automoción, el primer paso de De los Mozos tras aterrizar en 2023 en Indra fue dividir la compañía en cuatro áreas de negocio para "buscar el liderazgo global en defensa y tecnología". La cotizada se dividió así en áreas de defensa y seguridad; de gestión del tráfico aéreo; de movilidad; y de consultoría digital con Minsait.
Solo 10 meses después, con Murtra todavía en la presidencia, de los Mozos presentó a inversores y clientes el nuevo gran proyecto, Leading the Future. Un plan estratégico que, según dijo De los Mozos este jueves, será revisado antes del 31 de octubre de este año e incluirá objetivos hasta 2030.
Hasta ahora, Indra se ha ido posicionado en mercados clave como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Polonia y Oriente Medio, donde ha firmado memorandos para compartir tecnología y conocimiento. En este tiempo, Indra también se ha hecho con el control del consorcio Tess Defense, encargado de fabricar el blindado 8x8 para el Ejército de Tierra y cerró la compra de Hispasat e Hisdesat.
Durante su primer año como ejecutivo cosechó buenos resultados. Pero no fue hasta en 2025, cuando la compañía se catapultó en bolsa al calor de la ola inversora de defensa. También lo hizo en beneficios. Solo en 2025, los títulos de la cotizada crecieron un 184% gracias a los millonarios contratos militares. Se convirtió así en el valor que más creció del Ibex 35.
A finales de febrero, Escribano y de los Mozos presentaron resultados récord para la empresa. Sus beneficios se dispararon un 57%, hasta los 436 millones de euros. Asimismo, alcanzó una cartera de pedidos superior a los 16.000 millones de euros. Entre otras cosas, gracias a la adjudicación sin concurso de 6.800 millones de euros en Programas de Modernización del Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles.
Algunas voces recuerdan que el fichaje de De los Mozos en 2023 no perseguía crecer empresarialmente gracias a su trayectoria profesional, sino que también ven un componente político por sus conexiones con el Partido Popular y la posible victoria de este en las generales de ese año. Pero, finalmente, Sánchez logró la investidura y extender su mandato por cuatro años más.
Tensión entre Escribano y de los Mozos
En el entorno de los Escribano se mira ahora con recelo su estrategia. La relación entre Escribano y el ahora primer ejecutivo de Indra se fue deteriorando durante la crisis abierta por el Ejecutivo en la cotizada. De los Mozos habría mantenido interlocución con Moncloa sin conocimiento de Escribano antes de que este saliera de la presidencia de la firma.
El director de la Oficina de Asuntos Económicos de Moncloa, Manuel de la Rocha, había impuesto que Escribano debía capitular como condición para seguir adelante con la fusión de Indra y la empresa familiar de todavía presidente. El Ejecutivo, que no lo veía como un problema cuando le promovió para el puesto, alegó un "conflicto de intereses" insalvable en la operación que pretende unir a EM&E con Indra.
No en vano, el presidente de la compradora (de la que el Estado es el primer accionista, con el 28% del capital) era dueño de la firma que iba a ser adquirida. Para eliminar ese argumento del Gobierno, los hermanos Escribano retiraron voluntariamente su oferta. Pero, aún así, se acabó forzando la salida del presidente. Escribano se expresó así en una entrevista con El Debate días después de su marcha sobre su relación con De los Mozos: "No sé dónde ha estado. Creo que quizá ha estado beneficiándose de no estar en ningún sitio, o de lo que más le interese".
Pero este jueves, De los Mozos abrió la puerta a volver a estudiar la operación en caso de que se den las circunstancias oportunas y los hermanos decidan retomar las conversaciones. Como publicó El Independiente, el Ejecutivo ya habría trasladado una propuesta a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) que pasa por que los Escribano vendan al menos la mitad de su posición en el capital de Indra (14,2%). Algo que les pondría a la altura de la familia Aperribay, que controla un 8% a través de su empresa SAPA Placencia. Es la condición para volver a impulsar una integración que, oficialmente, sigue parada.
De los Mozos, un hombre de negocios
Nacido en 1962 en Sao Paulo, Brasil, el ejecutivo tiene amplia experiencia en el sector del motor. Ingeniero aeronáutico, el ahora CEO de Indra ingresó en 1988 en Renault España en la factoría de Carrocería Montaje de Valladolid. Solo cinco años después se trasladó a París para incorporarse a la Dirección de Ingeniería de la compañía francesa. En 2002 pasó a Nissan Motor Ibérica, donde llegó a ser vicepresidente y se encargó de todas las operaciones industriales de Nissan España. Siete años después volvió a Renault como director general de Fabricación y Logística del grupo a nivel mundial.
Pero además, cultiva una segunda faceta como directivo. Compagina su puesto con el de miembro del Consejo Asesor de Sidenor, la acerera vasca que controla el fabricante ferroviario Talgo. Asimismo, en 2020 dio un paso más en su carrera ejecutiva y se convirtió en presidente del Comité Ejecutivo de Ifema Madrid. Con el visto bueno del Gobierno de la presidenta regional del PP, Isabel Díaz Ayuso, De los Mozos desempeña un papel esencial en la internacionalización del consorcio ferial, impulsando el regreso de la Fórmula 1 a Madrid.
Este evento "nos posiciona con imagen de marca a traer otros elementos de futuro. Por eso nos metemos ahí", explicó hace unos días el propio De los Mozos en la presentación de resultados del consorcio formado por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, la Cámara de Comercio y la Fundación Montemadrid. "Yo no quiero hacer una carrera. Evidentemente hay una carrera. Pero lo que me interesa es la experiencia que va a dar. El posicionamiento de Ifema Madrid como marca premium de ferias y congresos capaz de albergar grandes eventos internacionales", sostuvo.
Si finalmente se aprueba su renovación como consejero delegado de Indra, habrá de compaginarlo como hasta ahora con su puesto en Ifema. Algo a lo que las fuentes antes citadas aseguran que no está dispuesto a renunciar. Por un lado, impulsando la internacionalización de Madrid a través Ifema. Por otro, liderando el futuro de la defensa de España por tres años más.
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