Una de las mayores preocupaciones de Margarita Robles como ministra de defensa es, en línea con las necesidades de la OTAN y Europa, la pronta adquisición de sistemas de misiles antiaéreos. La batería Patriot estadounidense es una estructura clave para la defensa del perímetro europeo y atlántico, en un momento en el que la tensión geopolítica al este del continente ha puesto de relieve la falta de seguridad antiaérea.

PUBLICIDAD

En este sentido, el Financial Times ha revelado que Alemania mantiene conversaciones avanzadas con Estados Unidos para la coproducción de armamento norteamericano con el objetivo de remediar las carencias militares europeas, entre las que se encuentra la producción de los misiles PAC que son disparados por los Patriot. A la vez, según informa el periódico británico, el acuerdo permitiría cumplir y seguir ensanchando los compromisos de gasto militar que Donald Trump pide a la OTAN, en vísperas de la celebración de la cumbre de la Alianza en Ankara (Turquía) de la próxima semana.

En efecto, un salto como este sería un paso de gran relevancia para las capacidades de las Fuerzas Armadas españolas, que con 3 baterías Patriot y la fabricación de los misiles PAC-3 atascados, España tendría una oportunidad de mejora en los sistemas antiaéreos. De hecho, Robles ya ha reportado de la falta de estas estructuras en el continente y ha subrayado que "España tiene una falta en defensa antiaérea". La ministra califica estas capacidades como "esenciales y fundamentales" porque "lo hemos visto en Ucrania y en Israel y hace cuatro años adquirimos a una compañía norteamericana las batería Patriot y se nos dijo que la prioridad la tenía Ucrania y ahora nos dicen que no las tendremos hasta el año 2030".

Sin embargo, Robles apuntó principalmente a la falta de los misiles PAC-3 que fabrica la gigante estadounidense Lockheed Martin. Los misiles de los Patriot "no llegarán hasta el 2033-2034-2035". Esta tardanza pone de relieve la "falta que tiene Europa en materia de defensa antiaérea" en la que el continente "está en manos de compañías norteamericanas" y pone en el eje de importancia a la autonomía de la industria europea. De hecho, tal y como describe el fabricante, "tras las recientes operaciones en el mundo real, la demanda mundial de PAC 3 sigue disparándose". Esto ha provocado que las entregas firmadas entre los clientes y la contratista estén registrando años de retrasos.

Mientras tanto, el ministro de defensa alemán Boris Pistorius aseguró que colabora "estrechamente con la industria de defensa estadounidense y queremos seguir haciéndolo". "Hay sistemas que simplemente aún no tenemos, o que no poseemos en absoluto, pero que necesitamos con urgencia en los próximos cinco a diez años". El ministro, hablando en nombre del país al que representa, a la vez habló en nombre de todo el continente y, entre otras, en nombre de la la ministra Margarita Robles.

"Al mismo tiempo, sabemos que la capacidad de producción en Estados Unidos también es limitada y necesita ampliarse con urgencia. Por eso estamos muy interesados ​​en fabricar ciertos sistemas, o partes de sistemas, aquí en Alemania", añadió Pistorius.

Planes de Lockheed Martin para acelerar la producción de misiles PAC

El aumento de las amenazas exteriores, unido al desarrollo de ataques aéreos del enemigo, como en el caso de Rusia e Irán, ha provocado que los pedidos de los sistemas Patriot y, por tanto, de sus misiles PAC, se hayan multiplicado en los últimos años. Tal y como describe la compañía, "tras las recientes operaciones en el mundo real, la demanda mundial de misiles PAC 3 sigue disparándose". Esto ha provocado que las entregas firmadas entre los clientes y la contratista estén registrando años de retrasos.

Para paliar este efecto, el Departamento de Guerra de Estados Unidos estableció el pasado enero un nuevo modelo de adquisición para triplicar la fabricación del PAC 3 de Lockheed Martin, la empresa de armas con más ingresos del mundo. El objetivo es "acelerar rápidamente la producción y la entrega de los interceptores". El acuerdo, de siete años, según analiza la gigante armamentística, aumentará la capacidad anual de aproximadamente 600 misiles a 2.000 unidades para apoyar las Fuerzas de EEUU, los aliados (miembros OTAN) y las naciones asociadas.

Solo en 2025, Lockheed Martin entregó 620 unidades del PAC 3 MSE (Missile Segment Enhancement), un 20% más que el año anterior, pues las recientes operaciones en el mundo están disparando la demanda de los misiles. Además, también en 2025, se entregaron a Estados Unidos y sus aliados más de 24.000 misiles y productos de control de tiro.