Óscar Puente está decidido a seguir al frente del Ministerio de Transportes pese a la segunda tragedia ferroviaria en la alta velocidad en menos de nueve meses. El titular de Transportes ha asegurado en rueda de prensa que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no le ha pedido dejar el cargo y que ve adecuado que siga al frente para recuperar la confianza de los ciudadanos en el sistema ferroviario.
"Hay que recuperar la confianza. ¿Soy yo la persona más adecuada para hacerlo? Bueno, yo soy la persona que está en este momento al frente y creo que puedo conseguirlo, confío en ello y confía en ello el presidente del Gobierno", ha dicho el titular de Transportes durante su comparecencia sobre el accidente de Urda en el que fallecieron el miércoles al menos 69 personas.
"Lo fácil para mí es salir. Pero ni es eso lo que va con mi carácter ni es lo que el presidente del Gobierno me ha pedido", ha insistido Puente a preguntas de los periodistas. Es más, el dirigente socialista ha asegurado que si creyera que su continuidad perjudica al proyecto del que forma parte, "habría dado un paso a un lado".
El martes comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso. Aunque ha asegurado se queda para "dar la cara" y ofrecer "explicaciones". "Pasar por esta circunstancia en dos ocasiones en un año es algo que no le deseo a nadie. Sé lo que me espera, el calvario al que me van a someter, encima en campaña. Sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad", ha rematado. "No sé qué nivel de confort le puede proporcionar a una víctima que yo dimita", ha dicho preguntado por los periodistas sobre su continuidad en el cargo. Y ha subrayado que su partido no pidió la dimisión de la ministra Ana Pastor (PP) cuando ocurrió el accidente del Alvia en Angrois.
En todo caso, ha dicho coincidir con Pedro Sánchez en que dos accidentes de este tipo en menos de nueve meses es algo "inasumible". Pero pese a reconocer que "se ha quebrado la confianza" de la ciudadanía en el tren, él la mantiene. "Yo iría en tren, porque sigo confiando en nuestro sistema. Si no lo hiciera, no lo haría y no dejaría que nadie de mi familia lo hiciera. Los hechos que han ocurrido tienen un carácter absolutamente excepcional", ha concluido.
Entre otras cosas, ha dicho que las averías del sistema de seguridad LZB son "habituales y frecuentes". Aunque ha defendido que aunque se "cayó", no falló. De hecho, lo que hizo al detectar una avería de comunicación entre ordenadores, fue detener los trenes que se encontraban en el tramo afectado.
Ahora mismo estaba en marcha un proceso de migración hacia el sistema ERTMS, más avanzado y de uso estándar en Europa. Pero ha asegurado que los trabajos para cambiar el sistema no han tenido nada que ver con el accidente y que ambos son igual de seguros. Puente ha vuelto a centrar el relato de los hechos en el procedimiento de los responsables de circulación del centro de control de Adif en Atocha.
Por otro lado, ha planteado la posibilidad de cambiar el modelo que usa hasta ahora Adif de realizar los trabajos de renovación en las líneas sin realizar cortes y manteniendo la actividad comercial. De hecho, ha dicho que el ministerio está estudiando optar por el modelo alemán para las obras del corredor Madrid-Barcelona. Eso sí, ha dicho que dejar la línea sin funcionamiento mientras duren los trabajos tendrá una segura "contestación".
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