De Irún a Madrid, pasando por Pamplona, Logroño, las cumbres de Formigal, el temible pico de L’Angliru, A Coruña o Salamanca. La Vuelta a España plantea a los ciclistas un reto deportivo de 3.000 kilómetros, un espectáculo para el espectador sustentado sobre un operativo logístico espectacular. Este año, en el corazón de ese desafío se encuentra Correos, que ejerce como patrocinador oficial de La Vuelta y operador logístico de la carrera.

En la 75ª edición de la prueba, trasladada a octubre y noviembre por la pandemia, Correos retoma la colaboración con la prueba ciclista al máximo nivel. La empresa pública se encarga de que todo esté en orden en los puntos de máxima exposición del evento: sus 36 sedes, repartidas en 18 salidas y 18 llegadas.

Una flota de 28 cabezas tractoras y 19 plataformas transportan a diario las casi 400 toneladas de material necesarias para que todo salga adelante. Vallas, señales, elementos de seguridad, motorhomes, cartelería, el mítico pódium, la sala de prensa, el control antidóping, el camión cocina, el escenario para el control de firmas…

Un espectáculo rodante que llega al corazón de las ciudades y a la cima de las montañas más duras. «Correos pone a disposición de La Vuelta todo su potencial y experiencia como operador logístico para recorrer de la mano todos aquellos pueblos y ciudades por los que este año pasa el recorrido de la que es la carrera ciclista más importante de nuestro país», destaca el presidente de Correos, Juan Manuel Serrano.

“Quizás el espectador no sea consciente de todo lo que mueve una carrera como La Vuelta. Para nosotros, contar con una entidad de la talla de Correos como colaboradora es una tranquilidad y una garantía”, añade el director de la carrera, Javier Guillén.

El acuerdo entre Correos y Unipublic, empresa organizadora de la carrera, incluye también el patrocinio de la clasificación por equipos, que distingue a su líder con un dorsal rojo en el maillot de cada integrante de la escuadra.

No es la primera vez que Correos y Unipublic alcanzan un acuerdo de patrocinio. Ambas organizaciones estuvieron unidas por última vez en 2004, cuando Correos patrocinó, entre otros elementos, el control de firmas por el que deben desfilar todos los ciclistas antes de cada etapa. Este año, ese evento, uno de los más icónicos en cada localidad que visita La Vuelta, se vestirá de nuevo con los colores de Correos, el líder logístico de la mejor carrera ciclista de España.